DÍA MUNDIAL DE LA ALIMENTACIÓN |
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16 de octubre de 2007 La interrelación entre nutrición, salud y desarrollo es ampliamente reconocida. El invertir en ellas es una condición indispensable para el desarrollo individual y social. El hambre y la desnutrición es un problema que vulnera los derechos humanos, socava el crecimiento económico, perpetúa la pobreza y pone en riesgo la gobernabilidad y seguridad de los países. Es bien conocido que el hambre y la desnutrición no solo afecta dimensiones corporales –como el peso y la talla- sino que se acompaña de trastornos de aprendizaje, de reducción de la capacidad de trabajo, del rendimiento intelectual, de mayor riesgo a sufrir enfermedades y mayor probabilidad de muertes prematuras y evitables lo que afecta sensiblemente el desarrollo individual y social. El Perú ha sido un país que durante muchos años ha venido exhibiendo cifras de desnutrición crónica en menores de 5 años por encima del 25%, pero debemos señalar que para el Sistema de NNUU en general y para la FAO en particular, ha sido muy estimulante ser testigos de la prioridad que le ha otorgado el máximo nivel de gobierno a la lucha contra la desnutrición. Es muy estimulante ver como se han venido desarrollando y poniendo en práctica, estrategias multisectoriales que involucran agricultura, comercio, salud, educación, ambiente físico y social, vivienda, trabajo digno, economía y finanzas, y que en este compromiso de reducir la desnutrición crónica en 9 % está el Gobierno Central, el Congreso de la República, los gobiernos regionales, distritales y locales, la sociedad civil y la población en general. |