“Tratamiento 2.0” pretende expansión del testeo con el fin de evitar el VIH en Latinoamérica |
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Entre el grupo de países de ingreso medio o bajo, América Latina es la región con mayor cobertura de tratamiento antirretroviral (TARV), estimada en un 70 por ciento de las personas que lo necesitan, pero su crecimiento se mantuvo relativamente estable en los últimos años, con 40.000 a 50.000 nuevas personas con TARV al año. Además, la mitad de los infectados desconoce su estado. Por este motivo, urge duplicar el número de individuos que inician el tratamiento por año para llegar a una cobertura mayor del 80 por ciento para 2015. En la ocasión, también se recomendó estudiar alternativas de financiación para la participación comunitaria en la aplicación de la estrategia de Tratamiento 2.0 y se instó a establecer foros de discusión en los países para desarrollar estrategias de implementación y seguimiento de la iniciativa. Importancia del Diagnóstico Temprano. “El diagnóstico y el inicio temprano del tratamiento antirretroviral son claves para una vida sana y representa un bien público, porque si las personas con VIH lo realizan, se reduce la carga viral -que es determinante para la transmisión- y cae el número de infectados”, explicó el presidente de la Fundación Huésped, Pedro Cahn, durante el encuentro destinado a analizar la estrategia Tratamiento 2.0, desarrollada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Onusida. “Hay, entonces, un beneficio secundario porque si las personas que lo necesitan hacen el tratamiento, sirve como prevención al evitar que se transmita a otros”, subrayó. La estrategia “Tratamiento 2.0” pretende el alcance del acceso universal a la atención para disminuir la morbilidad, la mortalidad y las nuevas infecciones por VIH. TARV podría reducir un tercio de las nuevas infecciones por VIH. Recientemente, quedó demostrado que el uso de tratamiento antirretroviral se asocia a una reducción del riesgo de transmisión del 96 por ciento al minimizar la carga viral en el organismo. Si todas las personas que necesitan TARV pudieran iniciarlo y mantenerlo, se podrían evitar un tercio de las nuevas infecciones por el VIH. |