Obesidad, la epidemia

Posted by: on mar 22, 2013 | 2 Comentarios

Obesidad la epidemia

Sofía Charvel Orozco, Martín Lajous Loaeza y Mauricio Hernández Ávila

“Se estima que hay 500 millones de personas que sufren obesidad en el mundo y que cada año fallecen prematuramente —por esta causa o a consecuencia del sobrepeso— cerca de 2.5 millones de adultos. El aumento pronunciado de peso corporal en casi todas las sociedades del mundo ha detonado una creciente preocupación entre los involucrados en la salud pública.
La obesidad tiene importantes repercusiones negativas en las personas y en los sistemas de salud. Es también causa de sufrimiento: se asocia a estigma y discriminación, a pérdida de salud y calidad de vida, a enfermedades graves y muerte prematura.

A pesar de que se le identificó como un problema de salud pública emergente a principios de los años setenta, no se han adoptado las medidas de prevención necesarias. Los individuos con obesidad son percibidos a menudo como personas responsables de su propia condición y con poca fuerza de voluntad. Esta percepción, sin embargo, ha venido cambiando, y cada vez se reconoce con mayor frecuencia que las personas pueden tener un control casi nulo sobre los determinantes sociales que favorecen el desarrollo de la obesidad, y que para lograr el control de ésta es necesario intervenir sobre el medio social y comercial a fin de propiciar que las personas puedan adoptar comportamientos saludables y elegir mejores alimentos.

Como causa más inmediata, la obesidad se atribuye al desbalance que resulta de una ingesta de energía mayor a la que se consume: un exceso de energía que se transforma en grasa. A dicha ecuación la acompaña, por lo general, una solución simplista: que los individuos se controlen a sí mismos y mantengan un balance energético que resulte en un peso saludable. La evidencia actual indica, sin embargo, que la obesidad no es sólo resultado de una responsabilidad individual. Entre las causas de esa epidemia convergen factores sociales, económicos, culturales y de infraestructura, que interactúan entre sí y han provocado cambios sustanciales en el estilo de vida. El precio de los alimentos ha disminuido significativamente y las dietas tradicionales han sido reemplazadas por otras basadas en alimentos industrializados.

En México ha disminuido de manera importante el consumo de frutas y verduras, y se ha incrementado en forma señalada el consumo de refrescos y bebidas azucaradas. El país es el segundo consumidor de refrescos del mundo, con un estimado de 152 litros al año por persona. Por lo demás, hemos alejado de nuestras vidas la actividad física regular, con cambios en el tipo de trabajos que realizamos, y diseñado espacios construidos que impiden o dificultan el movimiento físico individual. La presencia de estas causas subyacentes en el aumento dramático de peso entre la población significa que el restablecimiento del equilibrio exige intervenciones en diversos ámbitos. En su expresión poblacional, el control de la obesidad requiere de una respuesta integral, con liderazgo gubernamental del más alto nivel y con acciones colectivas y de políticas públicas que faciliten a los individuos y grupos sociales mantener un peso saludable a lo largo de la vida.”

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2 Comentarios

  1. José Antonio Arce Ríos
    22 marzo, 2013

    Considero importante que publiquen las estadísticas de los paíeses centroamericanos acerca de la obesidad, tengo conocimiento que han realizado la encuesta CARMEN en Centroámerica, y es necesario que den a conocer los resultados de ésta, para poder incidir en políticas públicas con la información de nuestros países.

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  2. Karen Calero
    25 marzo, 2013

    La obesidad, seguirá en incremento, si es que el gobierno de cada país siguen con los ojos vendados, existe obesidad en la gestante, en niños y así en todas las etapas de vida, se debe incluir como política la Educación Nutricional en las escuelas,se debe considerar dentro de la currícula. Así como a nivel de las empresas exigir a sus empleados que mantengan un peso saludable. Tenemos que crear conciencia que el sobrepeso y la obesidad acarrean gastos en el futuro que ahora ya es parte del presente, ausencia laboral por descansos médicos, aumenta la tasa de mortalidad, por ende disminuye la mano de obra y de allí menos ingresos económicos es una gran pérdida económica para todos los países del mundo. Se deben tomar decisiones de impacto invertir en la salud con énfasis en lo preventivo-promocional.

    Karen Calero
    Lic. en Nutrición-Perú
    karenutricion@hotmail.com

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