OPS: integración y sostenibilidad de la respuesta al VIH desde un enfoque de Salud Pública
[01/12/2011]Día Mundial de la lucha contra el SIDA, 2011.
A 30 años del inicio de la epidemia de SIDA, los países de las Américas han progresado en la prevención y en el tratamiento del VIH, pero todavía les resta avanzar sobre desafíos cruciales para cerrar la brecha y revertir la epidemia. Los retos para la Región son la integración y sostenibilidad de la respuesta al VIH desde un enfoque de Salud Pública. Los esfuerzos de los países enfrentan dificultades por el estigma y la discriminación muchas veces desencadenados por normativas y prácticas o acciones de la sociedad que resultan en lamentables actos de violencia sobre las poblaciones más vulnerables.
Sin embargo, la región avanza en la respuesta enérgica al VIH, como en la salud materno-infantil y en el acceso universal al tratamiento del VIH. En el 50º Consejo Directivo de la OPS, en el 2010, los países se comprometieron a eliminar la transmisión materno-infantil del VIH y de la sífilis congénita para el 2015.
Hoy existen medios eficaces para eliminar las 5.000 nuevas infecciones de VIH en niños y los más de 164.000 casos de sífilis congénita que se reportan anualmente en las Américas.
Los avances están a la vista: en 2010 se realizaron pruebas de VIH y de sífilis a 61% de las embarazadas en América Latina y el Caribe; y otro 59% de las embarazadas VIH positivas recibieron antiretrovirales para prevenir la transmisión materno infantil.
De cada cien niños nacidos de madres VIH+ en 2010, se estima que sólo 15 se infectarán por VIH en América Latina y el Caribe (comparado con unos 35 si no hubiera intervenciones). Aún así, varios países requieren intensificar esfuerzos para mejorar la situación. Las autoridades nacionales, agencias internacionales, la academia, la sociedad civil y los socios para el desarrollo deben trabajar en conjunto para alcanzar metas nacionales y para eliminar las inequidades dentro de y entre los países.
Se debe fortalecer la capacidad de los servicios de salud materno infantil; en la universalización del acceso a la planificación familiar; y en reforzar la integración del VIH en los servicios de salud. En definitiva, se necesita mantener una respuesta sostenible y normalizada, con un enfoque de salud pública
Otro desafío es el acceso a los tratamientos antirretrovirales, un área donde la Región fue de las primeras en proveer tratamiento antiretroviral gratuito, logro que se obtuvo con el apoyo de la sociedad civil. De hecho, tiene la más alta cobertura entre las regiones en desarrollo, con un 63% de las personas con VIH que necesitan tratamiento (510.000 personas en 2010). Pero aún le falta avanzar, como por ejemplo en la equidad en el acceso: aunque la cobertura entre hombres y mujeres es similar (64 vs. 62%), los niños están en desventaja (39 vs. 64%).
Alcanzar el acceso universal al tratamiento es una meta prioritaria y también representa una medida de prevención, como demostraron estudios recientes donde el riesgo de transmisión de VIH en pareja serodiscordantes disminuyó hasta un 96% cuando el tratamiento antiretrovial se inició más temprano en la persona con VIH. Pese a que anualmente se registran unas 110.000 nuevas infecciones en América Latina y el Caribe, los inicios de tratamiento se mantienen en 40.000 casos al año.
El desafío es claro: debemos duplicar la cantidad de nuevos pacientes que inician tratamiento si queremos alcanzar el acceso universal para 2015.
Muchas personas desconocen su situación serológica. Mujeres pobres, jóvenes, y de áreas rurales no siempre acceden a las pruebas, y también los hombres, en particular los que tienen sexo con hombres, enfrentan dificultades, ya sea porque no saben dónde hacérsela, o no pueden pagarla o por el estigma asociado. La demora en el diagnóstico contribuye a que la Región tenga una mortalidad todavía elevada, en particular por la coinfección con tuberculosis.
Otro obstáculo está en el costo de los tratamientos. En América Latina y el Caribe, un 70% de los fondos para VIH se dedican al tratamiento y de eso, la mitad es para antirretrovirales. Los países utilizan esquemas múltiples, complejos y con un enfoque individualizado que presiona sobre los sistemas de suministros de medicamentos y genera riesgo de desabastecimiento de antiretrovirales.
La OPS propone fortalecer el enfoque de Salud Pública mediante un uso prioritario de esquemas más simples de administrar, con demostrada eficacia y costo accesible, como señala la iniciativa de OMS/ONUSIDA “Tratamiento 2.0”
Después de tres décadas trabajando por mejorar la calidad de vida de los pacientes de VIH y por el control de la epidemia. Sabemos que cada éxito alcanzado trae consigo un nuevo desafío. Tenemos que pasar de la etapa de emergencia a la de respuesta efectiva a largo plazo, en la que se promuevan enfoques sostenibles y centrados en la Atención Primaria de la Salud. Es posible lograr esto a través del trabajo conjunto con todos los actores, incluida, la sociedad civil, para promover el abordaje del VIH desde el enfoque de derechos humanos.
* Mirta Roses Periago Directora, OPS/OMS Organización Panamericana de la Salud
Más información:
Public Health requires and generates a grand partnership among myriad actors from all fields PAHO: Integration and Sustainability of the Response to HIV from a Public Health Approach

