Atender la población menos protegida
[30/09/2006]Uno de los grandes retos que enfrentamos en la salud píºblica en las Américas es que los importantes avances que logramos en el nivel regional y nacional, se reflejen lo más equitativamente posible en la realidad local. Por esa razón, centré mi Informe Anual, presentado el 26 de septiembre de 2006 a las Ministras y Ministros de Salud del continente, en la necesidad de “Cerrar las Brechas de la Salud en la Población menos Protegida”

Es conocido que la región continíºa sufriendo inequidades en términos de la distribución de recursos, el diseño y la aplicación de políticas sanitarias y los resultados obtenidos. En el ámbito de la salud esto se manifiesta en desigualdades en el acceso a los servicios, en la adecuación de la infraestructura para atender los problemas prioritarios, en las disparidades que se acentíºan principalmente entre las áreas rurales y las urbanas, en las áreas de concentración de la pobreza y en los grupos en situaciones desfavorecidas como las mujeres, los niños, los indígenas, los jóvenes los ancianos, o en la población expuesta a mayores riesgos, con mayores cargas de enfermedad o con mayores niveles de exclusión social.
De ahí que a la par de nuestros esfuerzos por lograr avances regionales o nacionales, que han rendido frutos significativos, es necesario que pongamos especial énfasis en procurar que los beneficios sanitarios se extiendan a toda la población de forma equitativa.
Un paso crucial en esta dirección es hacer visible el problema de los rezagados, sacarlo a la luz pues ahora muchas veces queda semioculto detrás de los promedios. La medición de las desigualdades entre países y dentro de un mismo país es el primer paso para poner luz sobre las diferencias y estimular la toma de decisiones que desencadenen acciones y estrategias destinadas a reducir y, eventualmente a eliminar, dichas desigualdades.
Por eso hemos dedicados muchos esfuerzos en la OPS, en conjunto con los países, durante los íºltimos meses, para impulsar el desarrollo e implementación de sistemas regulares de medición y de mecanismos de análisis sobre la presencia y distribución de las enfermedades en la población. Identificar y medir las disparidades en salud, así como adquirir conocimiento específico sobre la salud de las poblaciones, identificando los grupos y áreas más críticos, son requerimientos esenciales para diseñar y ejecutar programas de salud píºblica, que efectivamente respondan a las necesidades del desarrollo humano.
De este modo no solo lograremos seguir acumulando avances nacionales y regionales, sino que a la vez estaremos alcanzando resultados más equitativos y cerrando las brechas de salud que están afectando a la población menos protegida, como es mi compromiso personal y el de la Organización que hoy represento para el desarrollo y enriquecimiento de nuestras políticas y programas de salud por el bienestar de los pueblos de las Américas.
Mirta Roses Periago

