
Hoy, me uno a la comunidad mundial en reconocimiento a las millones de
personas que viven con VIH y a todos los afectados por esta enfermedad.
El mundo se regocija ante la tentadora perspectiva de tener una
Generación Libre del Sida, algo inimaginable hace una generación. Al
mismo tiempo, el Informe del 2012 recientemente publicado por ONUSIDA
retrata una tendencia relativamente optimista para el Caribe. Sin
embargo, la realidad nos advierte que las herramientas biomédicas y
conductuales aun tienen que ser llevadas a escala y que la escasez de
recursos y la persistencia del estigma y la discriminación son barreras
para alcanzar este sueño. Existe pues la necesidad de redoblar nuestros
esfuerzos para fortalecer la respuesta de los sistemas de salud,
expandir el acceso al tratamiento para prevenir el Sida, incorporar la
salud y los derechos sexuales y reproductivos en la agenda de derechos
humanos y eliminar la transmisión maternoinfantil. Todo esto requiere de
un liderazgo creativo y colectivo, una responsabilidad compartida por
alianzas públicas/privadas y la participación de todos los actores
clave—activistas, científicos, políticos, celebridades, filántropos,
parlamentarios, líderes religiosos, los medios y la juventud—como
defensores del cambio. En esto radica la esperanza de realmente llegar a
cero.
Edward Greene, Enviado Especial del Secretario General para el VIH/SIDA en la Región del Caribe
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Última actualización el Martes 14 de Mayo de 2013 09:26 |