| Junio 9, 10 y 11, 2012 |
EL
COMERCIO
Río+20,
en busca de un difícil acuerdo para salvar al planeta
La cumbre sobre desarrollo sostenible de Río de Janeiro (Río+20)
tanteará soluciones a la degradación del planeta del 20 al 22 de junio, en un
clima de discrepancias y de intereses enfrentados, veinte años después de la
Cumbre de la Tierra que dio la señal de alarma.
El presidente francés, François Hollande, uno de los pocos mandatarios
de potencias occidentales que ya confirmó su asistencia, advirtió sin embargo
del riesgo de “fracaso” y urgió a una “toma de conciencia” para impulsar en la
agenda la cuestión ecológica, relegada a un segundo plano por la crisis
económico-financiera mundial.
El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) presentará
un informe con constataciones contundentes: alza de emisiones de gases de
efecto invernadero, acumulación de residuos, disminución rápida de las reservas
de peces, amenazas para la biodiversidad y falta de agua potable para millones
de personas.
Acudirán a Río unos 130 jefes de Estado y de Gobierno, así como decenas
de miles de miembros de ONGs, industriales, militantes y representantes de
pueblos originarios.
Esta será la cuarta cumbre de desarrollo sostenible de la historia,
después de las de Estocolmo en 1972, Río de Janeiro en 1992 y Johannesburgo en
2002.
Salud mental en
transición por más de 10 años
El sistema de salud mental vive un proceso de transición desde hace más
de una década y hasta ahora no se vislumbra algo claro. El paso de un modelo
clásico de atención centrado en los hospitales psiquiátricos hacia una de red
de servicios integrales y comunitarios se viene haciendo desde hace 20 años en
países como Brasil.
Las primeras acciones que se conocen es que la unidad de salud mental
del Ministerio
de Salud, que funcionaba desde 1980, se eliminó en marzo pasado.
El psiquiatra Enrique Aguilar, quien estuvo al frente los últimos cinco años, fue removido y tras su
salida se archivó el proyecto Salud mental 2011-2015, cuya elaboración tomó dos
años.
Este plan que iba a empezar con la creación de centros comunitarios en
tres zonas del país (Quito, Azuay y Guayaquil), en donde hay 30 distritos, fue
aprobado por la Senplades con un presupuesto de USD 12,7
millones.
Incluso, Aguilar señala que tuvo el visto bueno de la ministra Carina
Vance, cuando era subsecretaria de Planificación en el 2011.
Según Fadya Orozco, subsecretaria de Promoción y Prevención de la
Salud, esta área ahora “tendrá un mejor posicionamiento a través de dos
viceministerios” y “por primera vez será fortalecida al ser una política de
Estado”.
· Las mujeres y los viudos son los que más
se deprimen en Quito
¿Siente que no vale la pena vivir?, ¿No tiene ánimo para levantarse ni
voluntad para tomar decisiones?, ¿Se siente infeliz y ve su futuro sin
esperanza? Si sus respuestas son afirmativas es posible que afronte una
depresión. Este trastorno emocional se extiende a nivel global y en Ecuador las
señales son preocupantes, especialmente, en Quito, en donde es la enfermedad de
mayor prevalencia (casos existentes) de todas las patologías psiquiátricas
atendidas.
Un estudio reciente del posgrado de Psiquiatría de la Universidad
Central llegó a la conclusión de que en la capital se reporta una
prevalencia del episodio depresivo mayor del 13,4% (por 100 habitantes
adultos en 12 meses), muy por encima de la media de la región del 4,9%.
Para la investigación se tomó una muestra de 1 800 habitantes de zonas urbana y
rural.
Dimitri Barreto, psiquiatra del Centro de Salud del Comité del Pueblo, explica que la depresión mayor no tiene un
desencadenante externo, es decir, un sufrimiento, pérdida, fracaso; más bien
existe una predisposición en el desarrollo neurológico y psicológico de la
persona.
Se diagnostica cuando tiene más de 15 días, ya sea con uno o frecuentes
episodios. Y si bien las causas no se conocen se sabe que baja la actividad de
sustancias en el cerebro, conocidas como neurotransmisores (serotonina, noradrenalina,
dopamina).
Humberto T. es el nuevo vinculado en la muerte de 13 neonatos, entre noviembre
del 2010 y febrero del 2011, del hospital Isidro Ayora de Loja.
Al momento suman cuatro
las personas que son investigadas.
La muerte
de los infantes se habría dado por falta de higiene, en el área de neonatología
de la casa de salud.
Patricio Cueva, Fiscal Provincial, dijo que la audiencia
de esta nueva vinculación se dará para el 20 junio del 2012. Asimismo la
instrucción fiscal de este caso se amplía 30 días más.
Según Cueva la vinculación de nuevas personas corresponde
a los análisis de los elementos de convicción que realiza el fiscal a cargo del
caso, Marco Aguirre.
Además, los ciudadanos pueden acogerse a la defensa
presentando las pruebas de descargo correspondientes.
10 de junio de 2012
El trastorno se
detecta a edades más tempranas
La depresión también está presente en niños, pero en menor medida. En el
Hospital de Niños Baca Ortiz, en Quito, ocupa el sexto lugar de la lista de
trastornos atendidos en la Unidad de Salud Mental. “¡Y mejor que no sea
frecuente!”, exclama Oswaldo Bolagay, jefe del servicio. Pero reconoce que
ahora los episodios depresivos se dan a edades más tempranas. Antes se tenía
casos, entre 10 y 14 años, ahora desde los 8 ya muestran síntomas. Y da una
alerta: al tratarse de infantes es necesario que se cumplan todas las
características de la patología para diagnosticar. Además, es necesario que los
síntomas sean frecuentes y reiterativos durante tres meses.
A su consulta, por ejemplo, llega una madre que dice que su niño está
triste por una semana. El doctor insiste en que no es suficiente.
Si está triste, desmotivado, hay llanto profuso y sin gemido, no come,
no duerme o, por el contrario, tiene baja autoestima, está disperso y con
dolores solo entonces se pudiera pensar en una depresión. Entre enero y abril
de este año, de los 1 870 pequeños que acudieron a esta unidad, 99 presentaron
ese cuadro.
Otro cambio que se evidencia es que los niños no solo se deprimen por un
factor biológico o por la pérdida de un familiar. Eventos negativos
relacionados con sus mascotas o un peluche ahora también desencadenan este
trastorno. Los padres maltratadores y alcohólicos son otros factores
preponderantes. El 2011 se registró un niño de casi 12 años que intentó
ahorcarse porque se sentía solo y maltratado por su padre alcohólico y otro, de
13 años, en cambio, se tomó medicamentos que encontró en su hogar disfuncional.
9 de junio de 2012
Afiliados
del IESS en Guayaquil reclaman por más medicinas
El tránsito en la avenida 25 de Julio, una de las principales vías del
sur de Guayaquil, se interrumpió la mañana de ayer. Unos 50 pacientes de la
Unidad de Hemodiálisis del Hospital Teodoro Maldonado, del IESS, cerraron la
calle en rechazo a la falta de medicamentos desde hace cuatro meses.
Según los afiliados, el hospital no entrega eritropoyetina, hierro y
ácido fólico. La eritropoyetina es una hormona generada por el riñón, cuya
función es mantener la concentración de glóbulos rojos en la sangre. En los
pacientes con insuficiencia renal, esta medicina evita la anemia.
John Barberán asiste tres veces por semana a hemodiálisis. Él reprocha
la poca sensibilidad y la falta de agilidad del IESS para adquirir los
fármacos.
A las 07:00 los afiliados hicieron una caminata alrededor del hospital.
Luego cerraron la 25 de Julio, y causaron caos vehicular. Carros, buses y
camiones quedaron estancados. Al lugar llegaron vigilantes y policías.
Tras la protesta, los afiliados se reunieron con el director del
hospital, Francisco Ceballos, quien reconoció que hubo “un desfase por pocos
días”. Dijo que la eritropoyetina ingresó ayer a la farmacia y que la
adquirieron por contratos de ínfima cuantía.
Agregó que solo el 29% de los pacientes en hemodiálisis requiere
eritropoyetina. 256 afiliados reciben este tratamiento en el Teodoro Maldonado.