| Mayo 24, 2012 |
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EL
COMERCIO
Cirujano
reitera que su equipo es responsable de la muerte de una mujer en clínica
Gastromed
El cuerpo de Sonia
García, que falleció en medio de un procedimiento
laparoscópico en la clínica Gastromed, será enterrado mañana en el
Camposanto Monteolivo.
Mientras esto ocurre la familia inicia la batalla
judicial para probar que hubo negligencia médica. El jurista Tito Yépez se ha
hecho cargo de la demanda y lo primero que denuncia es que el caso ha pasado de
una a otra fiscalía y que no ha podido apersonarse del caso.
El cirujano Máximo Torres, propietario de Gastromed,está preparando su
defensa y el primer documento que ha facilitado a este Diario es el
consentimiento que la paciente firmó antes de la cirugía.
El apartado de información sobre riesgos arranca con la
siguiente frase: “La aplicación de todos los procedimientos, por sencillo que
parezca, puede generar riesgos o complicaciones que pueden ir desde leves hasta
graves, incluyendo la muerte”.
Torres
ratifica que hubo un accidente en el quirófano y que su equipo es responsable y
que dará la cara. “Hubo una complicación que tratamos de
solucionar en el quirófano, llamamos a un cirujano vascular y usamos 15 pintas
de sangre para estabilizar a la paciente, pero aunque hicimos todo lo que
científicamente posible no pudimos salvarla”, dijo.
De momento no ha retomado sus actividades médicas, pero
aclara que no se está escondiendo de nada. Insiste que conversó con la familia de la fallecida
durante más de una hora y que se marchó de la clínica cuando su hijo le vino a
recoger. “Salí por el instinto de conservación, se había acabado el diálogo y
solo había agresiones verbales”.
“Toda
cirugía tiene riesgos”, dice presidente de Federación sobre muerte de paciente
en Quito
Alberto Narváez, presidente de la Federación Médica
Ecuatoriana, manifestó hoy que “todo
acto quirúrgico tiene un riesgo” en referencia al caso de la
muerte de una paciente en una clínica privada en Quito por supuesta negligencia
médica.
El pasado lunes, los familiares de Sonia García, de 49 años, quien falleció
durante una cirugía en la clínica Gastromed, hicieron la denuncia. Según ellos,
los médicos abandonaros el cuerpo sin vida de García en el quirófano sin dar
explicaciones.
“Lo que nos preocupa –dijo Narváez- es que se hable de una mala práctica médica
porque esto significa una intención de hacer daño y ningún médico interviene
con ese propósito”. “Las probabilidades de tener un accidente siempre son
altas” y más en cirugías de “hernia hiatal”, agregó Narváez durante una entrevista
en Gama TV.
Afirmó también que los dos médicos involucrados son profesores universitarios
que tienen “mucha
experiencia”. Por ello, cree que la impericia, en este caso, es
muy poco probable.
Reiteró que todo el mundo tiene riesgos quirúrgicos altos o de fallecer cuando
entra en una sala de operaciones. Aún así, aclaró que no está representando una defensa
gremial, espera que la justicia aclare lo ocurrido.
Max Torres, uno de los médicos que estuvo en la intervención, aceptó que hubo
una complicación en el abordaje de la cirugía, causada por uno de los tres
cirujanos de su equipo. Y negó que su equipo haya abandonado el centro
quirúrgico. Lo
dijo en una entrevista con EL COMERCIO.
La clínica fue clausurada ayer.
La mala práctica médica, impune
La falta de leyes claras agudiza la situación de las
familias marcadas por estos casos. Los médicos apoyan que se fijen sanciones
pero no de tipo penal
Cada miércoles, el enrejado que cerca a la Corte de
Justicia de Guayaquil da paso a un altar de recuerdos. Con viejos carteles se
evoca a quienes ya no están. Padres, hijas, amigos… todos con historias
similares: fallecieron o sus vidas cambiaron drásticamente después de una mala
práctica médica.
La silueta de Santos Ríos deambula por la trajinada acera
de la céntrica avenida 9 de Octubre, en la Corte. A ratos se detiene junto a la
foto de Mireya, su hija.
El 1 de julio del 2009, la joven entró al quirófano de
una clínica. Ese día se convertiría en abuelo. “Era solo una cesárea, pero me
la entregaron como un vegetal”.
Han pasado tres años y desde entonces Mireya permanece
postrada en una cama. No se mueve, no habla, no come por sí sola.
Su caso estuvo en la Fiscalía dos años y hace pocos días
pasó al Juzgado 12 de lo Penal. “La evidencia está a la vista”, dice Ríos
mientras señala la foto de su hija inconsciente. “Solo quiero justicia; nadie
puede devolverme su sonrisa”.
Para la abogada Patricia Cárdenas, la mala administración
de justicia y la falta de leyes claras son las cruces que martirizan a las
familias víctimas de la mala práctica médica. La Constitución y la Ley Orgánica
de Salud mencionan escuetamente estos casos.
Por ejemplo, el artículo 54 de la Carta Magna establece
que “las personas serán responsables de mala práctica en el ejercicio de su
profesión..., en especial aquella que ponga en riesgo la integridad o la vida
de las personas”.
· La familia Ordóñez aún espera una
explicación médica
Los implicados no han asistido a las audiencias, no se ha iniciado
indagaciones o los demandantes desistieron de las acusaciones. Esto último
porque no tenían recursos o llegaron a un acuerdo con el demandado.
La mayoría de denuncias han sido contra casas de salud privadas (cinco).
El resto, contra hospitales públicos.
La próxima semana está previsto que se realice una audiencia contra los
tres médicos que fueron vinculados con la muerte de Nury Herrera.
El 26 de noviembre pasado, ella ingresó a una casa de salud con labor de
parto; tuvo a su bebé, pero quedó en estado vegetativo.
Su esposo, Roberto Ordóñez, presentó la denuncia N° 230101812010296. La
audiencia debía hacerse la semana pasada, pero los galenos no asistieron al
juzgado. “El abogado me dijo que si vuelven a faltar, para la tercera citación
se podría usar a la Fuerza Pública”.
Herrera falleció el 7 de abril. Su esposo quedó a cargo del recién
nacido. Tenía un restaurante, pero tuvo que venderlo para asumir los gastos
fúnebres de su esposa, los requerimiento de su pequeño y el trámite legal. “Ya
no sé qué hacer. Estoy desesperado. Solo quiero que se haga justicia y se
castigue a los responsables”.
· La familia de Sandra Ortiz denuncia
homicidio
La acusación que se presentará por la muerte de Sonia García será por
homicidio inintencional (que se sanciona con prisión de seis meses a dos años),
pues en el Código Penal no está tipificada la negligencia médica. Tito Yépez,
abogado de la familia Ortiz García, presentará el escrito hoy ante el fiscal
Vicente Reinoso, encargado de la investigación.
“No hubo la suficiente pericia por eso se lesionó, el resultado de la
autopsia señala que se lesionó la aorta abdominal y esto produjo la hemorragia
masiva”, dijo Yépez. Este jurista remarcó además la falta de previsibilidad que
tuvo el equipo médico del centro de cirugía bariátrica Gastromed, dirigido por
Máximo Torres.
Este cirujano, que ejerce desde 1994, se ha retirado de todas sus
actividades médicas a raíz de la muerte de su paciente. Sin embargo, ha
mostrado accesibilidad con la prensa para dar a conocer su versión. “Lo que
pasó fue una complicación médica inherente al procedimiento laparoscópico. El
problema ocurrió en el abordaje que se hace a través de unos tubos especiales
llamados trocares”, explicó desde el domicilio de un amigo cercano.
Por estos tubos se introducen luego el laparoscópico y las pinzas
necesarias en la intervención. La literatura médica señala que al introducir
los trocares y cánulas dentro de la cavidad peritoneal se pueden producir
heridas en el intestino, vejiga urinaria y vasos mayores retroperitoneales
(aorta, cava inferior e ilíacas).
La Cartera de Salud propone becas, entrega de títulos y
retorno de médicos para suplir déficit de especialistas. Varios médicos
ecuatorianos en el exterior, consultados por este Diario, se han mostrado
escépticos frente a la propuesta.
El Ministerio de Salud ha puesto en marcha una estrategia
para especializar a casi 2 000 médicos.
Ana Mabel Pinto, directora de Normatización de Talento
Humano de la Cartera de Salud, explica que entregarán 1 000 becas para formar a
médicos familiares y reforzar la atención primaria de salud y 495 más para
especialistas para la atención hospitalaria.
También dice que se firmará un convenio con las
universidades para que evalúen y entreguen un título de posgrado a los 479
residentes asistenciales que han superado los dos años de estancia permitida en
hospitales públicos.
Pero la brecha de especialistas en las unidades públicas
supera los 6 000, según un análisis que el Ministerio de Salud presentó a los
representantes de las 23 facultades de Medicina.
Para acortar esa brecha, la autoridad sanitaria propone,
además, reclutar a los médicos ecuatorianos que están en el extranjero. Este
plan de retorno ha dado sus primeros pasos en Cuba, Venezuela, Chile y Rusia.
Pinto dice que hay 4 800 estudiantes de Medicina y especialistas titulados en
esos países, y más adelante se conocerán las cifras de profesionales sanitarios
asentados en Argentina, España e Italia.
La propuesta del Ministerio de Salud para esos
ecuatorianos es un puesto de trabajo y un sueldo de alrededor de USD 4 000
(sumando la base de USD 2 641, que gana el jefe de un servicio, más los
beneficios de Ley y los bonos de residencia y geográfico para profesionales
ubicados en ciudades de difícil acceso).
Desde 1988 hasta la actualidad se consiguió reducir los casos de
poliomielitis en todo el mundo en un 99 por ciento, sin embargo la
erradicación total de la enfermedad está ahora amenazada por la falta de
financiación y por las trabas políticas y culturales que se imponen al uso de
las vacunas.
En rueda de prensa, el subdirector general de la Organización Mundial
de la Salud (OMS), Bruce Aylward, aseguró que la polio "se puede
erradicar", pero subrayó que el retraso en su eliminación no es por
cuestiones técnicas o biológicas, sino por falta de voluntad política para
financiar e implementar la estrategia.
El programa para erradicar la polio en el mundo tiene un presupuesto
bianual (2012-2013) de 2 190 millones de dólares, de los que se han
conseguido hasta el momento 1 240 millones.
"Existe un riesgo real de que el virus se vuelva a diseminar de
nuevo si no se consigue toda la financiación y no se implementa totalmente la
estrategia", lamentó Aylward.
En 1988, año en el que se puso en marcha la Iniciativa para la
Erradicación Global de la Polio, en torno a 350 000 niños en todo el mundo se
infectaron con este virus, que entonces era endémico en 125 países; 24 años
después esta enfermedad solo es endémica en tres países (Nigeria, Pakistán y
Afganistán) y afectó a 55 personas desde el inicio de este año.
Desde el año 2008 se consiguió reducir notablemente los contagios de
poliomielitis en el mundo; asÍ se pasó de 1 651 casos confirmados en 2008 a
1 604 en 2009, a 1.352 en 2010 y a 650 en 2011