| Mayo 19 y 20, 2012 |
EL COMERCIO
20 de mayo
Los
diez fármacos más vendidos responden al impacto publicitario
Los medicamentos más vendidos en el país no tienen nada
que ver con las enfermedades que padecen los ecuatorianos y que los llevan a la
unidades de salud. El ‘ranking’ farmacológico arranca con un antiinflamatorio y
le siguen un protector hepático y vitamina B de venta libre. Ninguno está
indicado para curar las diarreas ni las enfermedades infecciosas y
respiratorias que lideran el cuadro epidemiológico.
“Ese consumo no corresponde con la morbilidad (término
para las enfermedades y dolencias de una población) del país”, dice Juan Cuvi,
que promueve el consumo racional de los medicamentos, y añade que los más
demandados son de marca y la mayoría es de venta libre.
El mérito se lleva la publicidad que hacen las
farmacéuticas para promocionar sus marcas, por eso está la recomendación eterna
de los especialistas para que se evite la automedicación o el consumo sugerido
en las promociones. “Ningún medicamento es completamente inocuo, ni siquiera un
acetaminofén. Todo fármaco más allá de la dosis terapéutica, puede ser nocivo”,
dice Sonia Brazales, farmacóloga del IESS.
Un ejemplo: el antiinflamatorio que lidera el ‘ranking’
de los más vendidos pertenece a un grupo de medicamentos con riesgo intrínseco.
“Su consumo a largo plazo puede incrementar los problemas cardiovasculares”,
dice Raúl Terán, profesor de farmacología de la U. Central.
Al igual que los búnkeres de Quito y Cuenca, los
problemas por permisos y retrasos también se vivieron en el Hospital Teodoro
Maldonado Carbo de Guayaquil.
El contrato para la construcción del búnker se suscribió
el 21 de diciembre del 2010. En este caso, la veeduría ciudadana que vigiló el
proceso de contratación señaló al menos 10 falencias en el proyecto.
Entre otras, la falta de estudios de impacto y licencia
ambiental, y el permiso del Municipio de Guayaquil antes de empezar con la
edificación.
El pasado 9 de mayo, en un recorrido de obras, Ramiro
González, presidente del Consejo Directivo del Instituto Ecuatoriano de
Seguridad Social (IESS), reconoció que hubo varias trabas en el proceso, pero
enfatizó que ya cuentan con todos los requisitos. Y ofreció que en cinco meses
estará ya funcionando el acelerador.
Pero a más de los cuestionamientos a esta obra, el
hospital requiere de un oncólogo radioterapeuta que se encargue del nuevo
acelerador lineal. Francisco Ceballos, director, dice que la contratación del
especialista está en trámite.
Son tan sofisticados que envían radiación de forma
precisa a un tumor cancerígeno de 1 o más de 20 cm, sin dañar los tejidos
sanos. Si la forma de la tumoración es como la de una pera o una salchicha, la
radiación sigue su contorno y si está en sitios difíciles de llegar se usa una
especie de semillas o líquidos radiactivos.
A estos aparatos
de radioterapia de última generación se los conoce como aceleradores lineales
y pueden hacer la diferencia
entre la vida y la muerte para los pacientes con cáncer (se los
emplea entre el 40 y 70% del tratamiento, ya sea al inicio o durante el
proceso).
Por la importancia que tienen en la curación y control
del dolor, el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) abrió un concurso público, en 2009,
para adquirir, instalar y poner en marcha tres aceleradores, tres simuladores
(tomógrafos) y tres sistemas de dosimetría (cálculo de dosis de radiación para
cada paciente).
El
hospital de Daule tiene carencias y se halla en estado crítico
La estructura del hospital de Daule simula un antiguo mercado. Techo de
zinc, angostos corredores, ductos con rejillas al ras del piso.
Comenzó como un centro de salud en 1971. Hoy, bajo la administración del
Ministerio de Salud, ocupa una esquina en la calle 9 de Octubre, junto a la vía
Daule-Santa Lucía (Guayas).
Por su ubicación no solo presta atención a los 83 844 habitantes del
cantón Daule, sino también a poblados aledaños de Nobol, Salitre, Santa Lucía y
Pedro.
A diario registra unas 200 consultas, en medio de limitaciones: faltan
médicos, fármacos, solo hay dos quirófanos básicos, 10 camas para
hospitalización y en Emergencia no hay equipos.
Marina Morales madrugó para su terapia respiratoria. A las 09:00, el
cubículo donde apenas hay dos tanques con oxígeno, un chailón y un afiche del
presidente Correa con una máscara antigás, el 30-S, estaba cerrado.
Y aunque las estanterías de la farmacia del hospital lucen repletas, hay
un desfile de usuarios con recetas por las boticas cercanas. A María López solo
le dieron 10 tabletas de paracetamol, afuera tuvo que comprar diclofenaco,
amoxicilina y ampicilina.
EL UNIVERSO
Una cama de madera en un pequeño cuarto de su casa
es el reducido mundo al que Teresa Mosquera Vicuña, de 93 años, usa ahora como
refugio luego de que la caída por una escalera, hace poco más de un mes, le
provocara tal temor que se niega a volver a caminar.
María Luisa Hurtado (d) y Juanita León Vera, dos de
las asiduas participantes de las actividades del Centro Gerontológico Dr.
Arsenio De la Torre Marcillo.
¡Qué lindos, me vienen a ver! exclama al notar que
recibe visitas, al tiempo que sonríe y extiende su mano para saludar con un
fuerte apretón que evidencia toda la energía que aún mantiene.
El intenso calor de la tarde guayaquileña es
combatido por un ventilador ubicado en una esquina sobre el piso de madera.
Mientras, Teresa recatadamente se cubre con una sábana.
En
las zonas urbanas de Ecuador existen unos 4,7 metros cuadrados de espacios
verdes por ciudadano, una cifra que no alcanza los mínimos recomendados por
la Organización Mundial de la Salud (OMS), según apuntó hoy el INEC.
El director ejecutivo del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC),
Byron Villacís, explicó que la OMS coloca esa cifra mínima en 9
metros cuadrados de área verde por ciudadano, una cifra que sólo superan
diez ciudades ecuatorianas, entre ellas la capital, Quito, pero no otras
localidades principales como Guayaquil o Cuenca.
En la capital ecuatoriana, que ocupa un valle en los Andes, hay 20,4 metros
cuadrados de verde por habitante.
Aun así, Quito se sitúa por debajo de otras grandes ciudades
latinoamericanas, como las brasileñas Río de Janeiro, con 58 metros
cuadrados, Sao Paulo con 54,7, y Curitiba con 51,5, México DF con 28,4 o
Santiago con 26,1.
Villacís destacó que en Ecuador hay "un severo déficit" de áreas verdes
y alertó de que para este índice no sólo se tienen en cuenta los parques, sino
también las plazas, aunque no tengan vegetación, por lo que las cifras
disminuirían si éstas se excluyeran.
Los espacios verdes, según Villacís, son importantes porque tienen una
función de recreación, pero también porque "ayudan a la eliminación del
polvo, de contaminantes gaseosos, de emisión de ruido y ayudan al
enriquecimiento de la biodiversidad y de la protección del suelo".
20 de mayo
Hospital
Universitario amplía atención hasta los domingos
El Hospital
Universitario informó, mediante un comunicado de prensa, que a partir de esta
semana ampliará sus horarios de atención.
Lo harán abriendo su servicio de Consulta Externa los domingos, a partir de
hoy, en horario de 08:00 a 12:00.
Las especialidades que van a estar a disposición del público en general son
Pediatría, Gineco-obstetricia, Medicina General y Odontología General.
Según se informó en el boletín, la intención del Hospital Universitario,
ubicado en el km 23 de la vía Perimetral, sector Montebello, es dar un mejor
servicio a los usuarios que por sus ocupaciones laborales entre semana no
pueden asistir a una consulta médica para hacerse atender de un especialista.
19 de mayo
OPS
ratifica que hay epidemia de dengue; ya van 7.434 casos
De una semana
a otra, en el país se presentaron 467 nuevos casos de dengue. El Ministerio de
Salud divulgó ayer las cifras de enfermos en el país registrados en las
primeras 19 semanas de este año. Estas reportan 7.434 casos; de ellos, 123 son
del tipo hemorrágico, denominado grave por las autoridades.
Mientras, una semana anterior a esa, es decir en la 18ª, el Ministerio había
reportado 6.967 enfermos por dengue. Para entonces, esa semana fue la que más
casos registró en lo que va del año: 797 enfermos.
El Ministerio informó también que hay 13 muertos por este mal: 6 en Manabí, 5
en Guayas, 1 en Santo Domingo y otro en Santa Elena; sin embargo, no reporta
otros 3 casos en Manabí y 1 en El Oro, lo que daría un total de 17 fallecidos.
Las cifras, que aumentan cada semana con centenares de nuevos casos, son
alarmantes para exautoridades de Salud de Ecuador y ahora miembros del
Organismo Andino de Salud (OAS), como Caroline Chang y Ricardo Cañizares,
quienes fueron, respectivamente, ministra y viceministro del ramo a inicios de
este Gobierno.
Ambos afirmaron que tanto este país como toda la región andina están en
epidemia por la enfermedad. Lo anunciaron el pasado jueves, cuando se inició el
encuentro del OAS en Guayaquil. Mientras, ayer lo ratificó el brasileño Gustavo
Bretas, representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en
Ecuador y quien también participó en la cita.
“Tenemos epidemia (de dengue) en todos los países de las Américas, y sobre
Ecuador, el año pasado el número (de casos) fue menor en comparación al actual
porque hemos tenido un fenómeno climático peculiar, además de que circula el
virus número 4, que antes no estaba. Esto hizo que tengamos condiciones
favorables y ahora una epidemia”, explicó Bretas.
También dijo que el ciudadano debe responsabilizarse más para evitar
contagiarse de dengue. El mosquito, contó, está dentro de casa, en aguas limpias.
“Además es diurno, pica en el día, no en la noche”, señaló.
Brote de paperas empezó en Guaranda
Luego de que
se conociera que 40 conscriptos de la Brigada de Caballería Nº 11 Galápagos, en
Riobamba, padecen de parotiditis (paperas) tras ser contagiados por un recluta
oriundo de Guaranda, ayer se supo que en esta ciudad y en San Miguel (cantones
de Bolívar) se confirmaron 32 casos en abril.
Irene Samaniego, directora del subcentro de salud Cuatro Esquinas, en la
parroquia Guanujo, en Guaranda, contó que a mediados de ese mes una brigada
acudió a la unidad educativa Túpac Amaru, de la comunidad El Corazón, para
brindar atención médica, y encontraron 11 enfermos de paperas.
Explicó que lo primero que hicieron ese día fue enviarlos a reposo con
aislamiento y les suministraron antiinflamatorios. Al siguiente día regresaron
para hacer el seguimiento, pero se encontraron con 14 casos más.
Salpullido y sarna en cárcel
de Babahoyo
Una epidemia
de salpullido se presenta entre los internos del Centro de Rehabilitación de
Babahoyo debido a las elevadas temperaturas que se registran en el día, la
humedad y la sobrepoblación en esa cárcel, cuya capacidad es para 70 reclusos,
pero acoge a 300.
No obstante, personal del departamento médico de la cárcel, que no quiso
identificarse, manifestó que entre los reos también puede haber escabiosis o
sarna, pero que esto se presenta de manera aislada y controlada. Esta afección
se presenta con pequeños granos, ampollas y úlceras con costras; es extremadamente
contagiosa y causada por el ácaro parásito Sarcoptes scabieipero.
Mientras, el salpullido es la obstrucción de las glándulas sudoríparas que
ocasiona una infección en la piel que se presentan como microvesículas rojizas
y aparece especialmente en cuello, axilas y brazos.
Jorge Alarcón , dermatólogo del hospital Martín Icaza, explicó que el
salpullido es producto de las altas temperaturas, los espacios reducidos y la
sobrepoblación de presos. “Con baños de agua fría y Menticol se va curando”,
agregó.