| Junio 25, 2012 |
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EL
COMERCIO
Óscar Schwint, presidente de la Asociación
Latinoamericana de Bancos de Tejidos (Alabat), es el padrino del Banco de
Tejidos del Hospital Eugenio Espejo. Fruto de la cooperación sur-sur, el
patólogo clínico argentino visitó por segunda ocasión el Ecuador, con la misión
de capacitar a los técnicos nacionales encargados de preparar los tejidos para
la donación.
El banco de tejidos de Quito es parte del Organismo
Nacional de Trasplantes y Tejidos (Ontot) y oficialmente se inauguró en
diciembre pasado. Las pequeñas conquistas que ha reportado hasta ahora se basan
en la preparación de córneas para las personas que han recibido un trasplante
(44 membranas se han procurado en el país y 74 de han importado, según la
Ontot).
La capacidad de los bancos de tejidos es mayor y se puede
procurar y almacenar piel, huesos, tendones y hasta válvulas de corazón, con
una infinidad de usos quirúrgicos entre los que se destacan la recuperación de
quemados, la reparación de huesos dañados por tumores, el reemplazo de válvulas
cardiacas, etc.
Schwint explica que cuando los técnicos estén capacitados
y se cuente con los recursos necesarios para tener tejidos seguros (que no transmitan
ninguna enfermedad), el banco de tejidos del país será exitoso. Añade que se
están cumpliendo las etapas correspondientes.
El patólogo argentino indica que el banco de tejidos que
dirige en su país tiene 18 años de trabajo y que solo después de este tiempo,
su equipo es capaz de procurar todo tipo de tejidos.
Con esta experiencia realizó varios cursos la pasada
semana en Quito. En el Hospital Eugenio Espejo supervisó la extracción de
tendones de una mujer que falleció en un accidente de tránsito; sus familiares
aceptaron la donación de órganos y tejidos.
Para la mayoría de sus pacientes en el Hospital Eugenio
Espejo, el doctor Wali es un ecuatoriano más; de hecho sus documentos de
identidad así lo indican. Pero cuando alguien repara en el nombre completo que
lleva bordado en el delantal, Wali Mushtaq, le hace la pregunta de cajón. ¿De
dónde es usted? Y el médico antes de responder bromea un poco. “Soy del
oriente”, acostumbra a decir y solo ante las muecas de incredulidad de la gente
termina confesando la verdad. “Vengo de oriente, pero de Medio Oriente, de
Afganistán”.
Este médico afgano, que habla un español rápido y
golpeado, quizás por la acentuación que tiene el persa nativo, es uno de los
más ocupados del hospital de especialidades de Quito. Dirige el servicio de
oncología y hematología, que recibe unos 180 pacientes por día entre los que
llegan a la consulta externa y los que asisten a la quimioterapia ambulatoria.
Entre las 07:00 y las 09:00 de cada día visita a todas
las personas hospitalizadas que ocupan las 14 camas asignadas a su servicio, y
alguna más que él consigue con sus buenos oficios. Luego atiende la consulta
externa y sobrepasa hasta la hora de su comida con tal de recibir a todas las
personas que se arremolinan en su consultorio.
El consumo indiscriminado de vitaminas por el hecho de
querer mejorar la condición física, nutricional o el rendimiento en la vida
diaria, llega a tener efectos tóxicos, informó el experto mexicano Miguel
Escalante Pulido, en declaraciones al diario El Universal de su país.
El titular del departamento de endocrinología del
Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco detalló que, de hecho,
el 99 % de la población en general no necesita de suplementos vitamínicos ya
que los requerimientos diarios los consume en los alimentos de manera natural,
sobre todo en las frutas y verduras.
Destacó que cuando se habla de las vitaminas A, B, C, D y
E, los efectos nocivos de su consumo sin control pueden ir desde descamación de
la piel, caída de uñas, hasta náuseas, vómitos, gastritis y daño hepático.
Añadió que el exceso de la vitamina C puede incrementar
el riesgo de cáncer, en tanto que si se trata de vitamina D, su sobre ingesta
puede propiciar incremento de calcio en la sangre y la fragilidad ósea. Pero
también puede facilitar la calcificación de órganos vitales como riñones,
además de propiciar posibles efectos a nivel de debilitamiento muscular.
El experto dijo que aunque es una práctica común, apenas
entre el cinco y el siete por ciento de las personas que consultan al
endocrinólogo lo hacen por malestares atribuibles a hipervitaminosis. Solo
entonces los pacientes caen en cuenta de que consumir vitaminas en exceso no es
tan inocuo como por lo general se cree.
USD 1,3 millones se habrían desvíado ilegalmente del
presupuesto del Hospital
Carlos Andrade Marín (HCAM) del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social
(IESS) a una cuenta
privada, anunciaron autoridades de la institución la tarde de
este viernes.
María Sol Larrea, Coordinadora Nacional de Gestión de
Unidades Médicas del IESS, dijo que funcionarios del HCAM emitieron 137
boletines de pago sin sustento legal; es decir, sin facturas, informes u otro
documento que respalden el egreso. De ellos, 60 boletines están desaparecidos
del Departamento de Contabilidad.
Los pagos se habrían realizado aparentemente para
cancelar compra de material como aluminio a favor del Hospital, pero esto en
realidad nunca ocurrió. "Se emitieron los boletines, luego otra persona
los firmaba y los bajaba a Tesorería sin tener el sustento legal y, pese a
ello, era pagado a cuenta de un tercero, así de sencillo operaba este ilícito".
Los pagos se realizaron a la cuenta privada de un solo
beneficiario que sería dueño de una vidriería en Chillogallo, al sur de Quito.
Hasta ahora se han detenido a cuatro sospechosos de haber
cometido el ilícito, luego de que se presentara la denuncia el jueves de esta
semana en la Fiscalía de Pichincha por “peculado” o abuso de bienes o dineros
públicos. De ellos, tres son funcionarios del Hospital.
Según Larrea, el ilícito se cometió en 2011, aunque
explicó que ya en 2009 se emitió un boletín de pago sin tener sustento por unos
USD 900.
La funcionaria indicó que el ilícito fue detectado
gracias a revisiones de informes de auditorías efectuadas como parte de la
implementación de las Normas ISO 9001-2008 en el Hospital Carlos Andrade Marín.
“Recién las auditorías se levantaron en el 2011 y, por eso, se puede determinar
esto”, dijo la funcionaria.
EL UNIVERSO
En el Hosp.
Roberto Gilbert se utilizan simuladores para la docencia. $ 120 mil costaron
los equipos.
Su pequeño
cuerpo desnudo permanece acostado en una camilla. El sutil movimiento de su
pecho, que sube y baja, semeja la respiración. Su dedo índice conectado a un
monitor controla su pulso y presión arterial. Y aunque no se mueve, puede
llorar y mostrar los síntomas de las distintas enfermedades que afectan a los
niños.
Se trata de un simulador pediátrico, un muñeco de unos tres meses de nacido que
está revestido con un caucho especial de color crema y que servirá para la
docencia de los médicos internos y residentes del hospital de niños Roberto
Gilbert.
“El muñeco funciona como un ser humano, se le va a poder medir la presión
arterial, frecuencia cardiaca y respiratoria. Va a simular que vomita,
convulsiona, que tiene neumonía, edema de lengua, soplo de corazón, derrame
pleural, es decir, el mismo panorama que tienen los niños enfermos”, señaló
Enrique Valenzuela, director técnico del hospital, durante la inauguración de
esta sala de docencia.
Con la adquisición de tres simuladores, dos iguales a recién nacidos y uno de
edad escolar, se prevé minimizar errores médicos. “Se practicarán las
habilidades médicas que antes se aprendían con el paciente y que ahora se
aprenderán con la misma exactitud, pero sin agredirlos”, dijo Alfredo Robalino,
jefe de Docencia del hospital.
Casos
pasaron de 9.982 a 11.052 hasta la semana 24. Cada 9,5 minutos hay un
infectado.
De 9.982
subieron a 11.052 los casos de dengue en las 24 provincias del país, en el transcurso
de una semana, según un informe del Ministerio de Salud Pública (MSP) difundido
en las últimas horas del viernes.
Los 11.052 casos significan un incremento de 1.070 entre las semana 23 y 24 de
este año, 152,8 cada día, 6,3 cada hora y 1 cada 9,5 minutos. Es también el
alza más considerable en los últimos meses. En ese periodo, el número de
personas confirmadas con dengue clásico fue mucho mayor porque pasó de 9.820 a
10.887, mientras que las reportadas con la enfermedad de tipo hemorrágico (denominado
grave por las autoridades) subieron de 162 a 165.
No obstante, los casos hemorrágicos dejan un total de 20 muertos en el país en
lo que va del año. La mayor cifra la tiene Manabí con 9 decesos, seguido de
Guayas con 5, Santo Domingo de los Tsáchilas con 2, y Los Ríos, El Oro, Santa
Elena y Pichincha con 1 cada una.
Las estadísticas del MSP demuestran que siete fueron las provincias, de la
Costa y el Oriente, en donde se registró incremento de la enfermedad, entre las
semana 23 y 24. Manabí pasó de 2.753 a 3.478, Los Ríos de 1.500 a 1.684, El Oro
de 1.204 a 1.265, Esmeraldas de 305 a 357, Galápagos de 50 a 56, Morona
Santiago de 29 a 31 y Orellana de 76 a 77.
Autoridades de salud estiman que el 70% de la extensión territorial del país
tiene condiciones ambientales propicias para la reproducción del vector
transmisor del dengue, que es el mosquito Aedes aegypti.