| Junio 14, 2012 |
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EL
COMERCIO
El
acelerador lineal llegó al hospital del IESS en Guayaquil
Los equipos para el tratamiento de pacientes
oncológicos fueron desembarcados y colocados dentro del búnker.
Un tráiler copó uno de los ingresos al Hospital Teodoro
Maldonado Carbo, del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) en
Guayaquil, la mañana de ayer.
En su superficie había unas 15 cajas de madera, en cuyo
interior estaban las piezas del acelerador lineal, un equipo que el IESS compró
a la empresa Jon & Die Medical SA para el tratamiento de radioterapia en
pacientes con cáncer.
Los equipos fueron desembarcados y colocados dentro del
búnker desde las 10:00. Francisco Ceballos, director del hospital, dijo que
hoy, a las 13:00, se tenía prevista la visita de Ramiro González, presidente
del Directorio del IESS, quien haría la presentación de los aparatos.
Posteriormente informaron la suspensión de su agenda en Guayaquil.
El cargamento incluye un acelerador lineal digital dual
marca Elekta, un planificador de radioterapia (Elekta Xio/Focal), una red de
gestión e integración (Elekta Mosiaq), un sistema de dosimetría y un set de
accesorios de radioterapia.
Los aparatos estuvieron varios meses en Aduana. Para su
instalación se esperaba la autorización de la Subsecretaría de Control
Investigación y Aplicaciones Nucleares (Scian). Según Ceballos, la entidad
inspeccionó el búnker antes de la instalación del acelerador. Y durante la fase
de pruebas se espera que haga otro análisis.
La empresa Jon & Die Medical hizo algunos
requerimientos antes de la instalación del equipo. Por ejemplo, aconsejó que el
piso del búnker sea de vinil no conductivo de por lo menos 4,2 milímetros de
espesor, ya que las máquinas pesan unas 2 toneladas. Y sugirieron la colocación
de un transformador de energía exclusivo para el acelerador.
El personal médico del Hospital Enrique Garcés, ubicado
en El Pintado, entró desde ayer en el sistema de ocho horas laborables. La
resolución del Ministerio de Salud llegó el pasado 8 de junio, y ayer los
médicos de esta casa de salud firmaron las acciones de personal, según la
información de Marco Ochoa, gerente del hospital.
“El hospital tiene que estar protegido las 24 horas del
día”, dijo Ochoa, y añadió que los anestesiólogos ya habían cambiado su jornada
de trabajo desde el 1 de junio.
Ayer hubo una reunión con todos los jefes de servicio
para hacer los nuevos horarios de atención a los pacientes.
Los médicos solían trabajar de 08:00 a 12:00, pero ahora
trabajarán ocho horas diarias.
Este alargamiento de la jornada se implementó en septiembre
pasado en los otros hospitales públicos.
La Federación Ecuatoriana de Médicos (FEM) se mostró
contraria al cambio, pese al incremento del sueldo. Alberto Narváez, presidente
del gremio, mantuvo que la recomendación internacional de que la atención de
salud no exceda las seis horas, para evitar el cansancio del profesional.
EL UNIVERSO
A diario, cientos de
personas, ya sea por trasplantes, cirugías, quemaduras, enfermedades o
accidentes en que exista pérdida de sangre, requieren de una transfusión.
Si una persona dona una pinta (un litro) de sangre, que equivale al 10% del
volumen total de sangre en el humano, puede salvar hasta tres vidas. “La
donación de sangre es una obligación social que deberíamos manejar”, dijo
Carlos Bermeo, director técnico del Banco de Sangre de la Cruz Roja.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) recomienda que entre el 2% y 5%
de la población de un país done una vez al año. “Si somos 14 millones, son 280
mil donaciones anuales”.
En Ecuador, 141.277 personas acuden como donantes de sangre. De ellas, 35.319,
es decir el 25%, fueron rechazadas porque no estaban aptas por enfermedades,
informó Carla Guana, del departamento de Comunicaciones de la Cruz Roja
Ecuatoriana, en Quito.
El mismo año, en Guayaquil, la Cruz Roja recaudó cerca de 60 mil pintas de
sangre a través de donaciones voluntarias.
El 60% de las donaciones son del tipo de sangre O positivo, le siguen el A con
26%, B con 7% y el AB con el 3%.
Mientras que los RH (factor Rhesus) negativo (sean O, A, B o AB) ocupan menos
del 4% de las donaciones, puesto que son un grupo difícil de conseguirse en el
Ecuador. Bermeo dice que todos los tipos sanguíneos son necesarios. “El O
positivo es el más común, pero es uno de los que más demanda tiene”.
María
Hidalgo (66 años), quien padece de diabetes, afirma que hace meses sufrió
maltrato institucional en una casa de salud, al tener que esperar varias horas
en ayunas por una atención médica que era programada.
Mientras que Carmen Gutiérrez cuenta que es víctima de maltrato por parte de
sus vecinos, quienes han intentado apropiarse de su terreno en el bloque 10 de
Bastión Popular.
En cambio, Manuel Saltos (77 años), de Puerto Lisa, asegura que ha tenido
problemas para tomar buses, ya que no se respeta el cobro del 50% al ser un
adulto mayor. Así son decenas las quejas como el irrespeto de valores al
adquirir una entrada al estadio o un medicamento.
Ellos son parte de la campaña Adultos Mayores Demandan Acción (ADA), que la
semana pasada convocó a un debate sobre los cambios en el proyecto de la Ley
Orgánica de Protección Integral y Atención Prioritaria de los Adultos Mayores,
que reposa en la Asamblea.
“Hay que decirles (a las autoridades) que no es un derecho que nos están dando,
es algo implícito y que están en deuda (con los adultos mayores)”, dijo la
concurrente, Piedad Pombo. Petición coincide con el Día de la Toma de
Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, mañana.
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Av. Amazonas 2889 y la Granja, Quito, Ecuador |