| Noviembre 18, 2011 |
EL COMERCIO
Los hospitales no hallan enfermeras
El Hospital Eugenio Espejo ha hecho dos convocatorias
para contratar enfermeras, pero ninguna ha tenido éxito. El gremio pide
estabilidad laboral.
En el Hospital Eugenio Espejo. Lucía Naranjo tiene un
contrato de tres meses y espera poder quedarse después de diciembre.
Una enfermera para atender 18 camas. Esa es la situación
en algunos servicios del Hospital Eugenio Espejo, aunque la norma internacional
señala que lo óptimo es una enfermera para 10 ó 12.
Margarita Silva, líder de las enfermeras del piso de
cirugía general, revela el dato y lamenta los despidos y las renuncias de las
compañeras que se fueron al Hospital San Francisco del Instituto Ecuatoriano de
Seguridad Social. “Se fue personal formado”, dice.
El Eugenio Espejo en su última campaña de reclutamiento
(hecha a través de la prensa, a inicios de noviembre) solicitó 50 enfermeras
para suplir las ausencias, pero apenas se presentaron nueve aspirantes. El
director de esta casa de salud, Rommel Martínez, asegura que a fin de mes se
incorporarán 20 más que están en la rural. Pero no se cubre el déficit.
EL UNIVERSO
Persisten quejas por atención en área
de emergencia de hospital en Quito
En el área de
emergencia del hospital Carlos Andrade Marín, del Instituto Ecuatoriano de
Seguridad Social (IESS), en la ciudad de Quito, continúan las quejas de
personas que llegan buscando atención para sus familiares.
Ante los problemas sobre la falta de camas, la directora técnica del hospital,
Patricia Villacís, indicó que jamás a los pacientes se les dice no hay cama, ya
que cuando existe falta de espacios, la misma institución soluciona el
inconveniente enviando al paciente a un prestador externo.
Parte de la solución, según la directora Villacís, sería educar a los pacientes
y a sus familiares para que diferencien lo que es una emergencia de una
urgencia.
Sin embargo, las quejas persisten. Es el caso del Verónica Briones, quien dijo
que al llegar esta madrugada a la casa de salud tuvo que insistir para que
atiendan a su nieto, porque le dijeron que no había aparatos ni medicinas, y
que lo iban a trasladar.
Saturación
de hospital del IESS en Quito ocasiona queja ciudadana
Familiares de
pacientes se quejaron esta mañana por la atención que se brinda en el hospital
Carlos Andrade Marín, del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), en
la ciudad de Quito.
El problema se origina por el exceso de demanda, situación para la que los
familiares piden una solución. Se solicitó una reunión con el director de la
casa de salud, pero la relacionista pública indicó que él estaba en una
reunión, detalló Ecuavisa.
Fueron varias las denuncias y las quejas, como el caso de Mabel Banda, quien
denunció que su tío ingresó ayer a emergencia a esa casa de salud por un cuadro
de pancreatitis, pero hoy los médicos le dijeron que lo tienen que retirar del
hospital porque no tienen camas.
A Banda se sumó el reclamo de Cristina Cacuán, quien indicó que en el hospital
le mandaron a comprar unas medicinas para su esposo, que está internado,
afectado con leucemia. Cada frasco del medicamento le cuestan 1.200 dólares.
Nuevas
áreas se inauguraron en el Luis Vernaza
Con una ceremonia se inauguró la mañana de
ayer la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de la clínica Sotomayor y una sala
de postoperatorio en el primer piso del pabellón Valdez, del hospital Luis
Vernaza.
La primera área, que fue habilitada en 60 días, cuenta con catorce ambientes
con sus respectivas camas y otro cubículo equipado con una máquina de
hemodiálisis, con planta de ósmosis inversa para los pacientes que sufren de
insuficiencia renal y que lleguen en estado crítico.
En medio de una amplia área climatizada, cada ambiente está equipado con
ventilación mecánica invasiva y no invasiva (respiradores) y tendrá servicio de
gases medicinales (oxígeno, succión, aire comprimido), dependiendo de lo
recomendado por el especialista.
Plantón por las 21
víctimas de VIH
Liduvina
Peñafiel aún no pierde la fe en la justicia, aunque esta nada hizo por su hijo,
Carlos Mora, de 24 años, quien falleció el pasado 10 de julio luego de que se
infectara con VIH/Sida en la clínica del doctor Galo Garcés a finales de 1995.
Por eso acudió por segunda ocasión la mañana de ayer a un plantón afuera de la
Corte Provincial del Guayas. Con ella estuvieron algunos de los familiares de
las 21 víctimas de la clínica Garcés, las que se infectaron con el virus debido
a la falta de asepsia y cambio de filtros durante las diálisis.
“Buscamos justicia, queremos que se reabra el caso porque es imprescriptible”,
expresó Peñafiel, quien agregó que se trata de un delito de lesa humanidad. Con
ella concuerda Betty Valdivieso, familiar de otra de las víctimas. “Se afectó a
un grupo de personas y cambió nuestras vidas”, dijo.
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Av. Amazonas 2889 y la Granja, Quito, Ecuador |