| Octubre 27, 2011 |
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EL COMERCIO
Directora
de pediátrico, entre imputados por caso neonatos
El juez III de lo Penal del Guayas, Eduardo Díaz, incluyó
un imputado más en la instrucción fiscal por 11 neonatos fallecidos entre
febrero y marzo pasado en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN)
del Hospital Francisco de Ycaza Bustamante, en Guayaquil. Patricia Parrales,
directora del hospital, se convirtió ayer en la tercera involucrada en el
proceso.
Díaz la incluyó en el proceso al finalizar la audiencia
de vinculación. Los otros acusados son Ricardo Alcívar, jefe del área, y
Leuterio Narea, jefe de mantenimiento. Los tres son investigados por el delito
de presunto homicidio culposo por imprudencia.
Además, el juez otorgó 30 días más a la Fiscalía para
buscar indicios contra los implicados. A la diligencia asistieron Margarita
Neira, fiscal del caso, y la defensa de Parrales. Ella no se presentó.
EL UNIVERSO
Directora de hospital fue vinculada en
caso neonatos
En una
audiencia realizada ayer en el Juzgado Tercero de Garantías Penales se vinculó
a Patricia Parrales, directora técnica del hospital de niños Francisco de Ycaza
Bustamante, en la instrucción fiscal por homicidio culposo por imprudencia que
se sigue por el fallecimiento de doce neonatos entre el 3 de febrero y 20 de
marzo, en la Unidad de Cuidados Intensivos de Neonatología (UCIN) de la casa de
salud.
La fiscal Margarita Neira vinculó a Parrales, dentro del proceso penal, “porque
no habría tomado las debidas precauciones para evitar el contagio de los
neonatos, por lo que se hace presumir –con datos que han surgido en esta
instrucción– la autoría o participación en el ilícito”, señaló.
Desde el
2009 está abandonada obra en bloque 3 en Infectología
Los
hospitales adonde no llega la emergencia
Los
trabajos en el tercer bloque del hospital de Infectología José Daniel Rodríguez
Maridueña aún están paralizados.
Una sala
para atender a los niños fue una de las solicitudes que hizo la directora
Alicia Espinoza.
“A mí me
salvaron la vida”, dice sonriendo Pedro, de 53 años, quien acudió en julio
pasado al hospital de Infectología José Daniel Rodríguez Maridueña.
Pedro tiene VIH y recuerda que cuando llegó a Infectología “vine en coma, hoy
me siento mucho mejor en un 90%”.
Gracias a que se mantiene en su tratamiento (uso de antirretrovirales) continúa
con su trabajo en los astilleros, donde es constructor de embarcaciones.
Al igual que él, miles de personas con este virus y otras con enfermedades como
dengue, hepatitis y paludismo reciben atención en este hospital que inició su
funcionamiento en 1946, debido al incremento de males infectocontagiosos.
En el 2010, en consulta externa se atendió a 79.537 pacientes y 153.905 en
emergencia.
¡Los médicos no estudiamos para
matar!
De Fernando Silva Chacón
No comprendo por qué se debe modificar
la Ley de Mala Práctica Médica que ya existe y que se quiere que entre por el
Código Penal, con el agravante de que se retire el título de médico de por
vida, si hubiese muerte por negligencia médica.
Pregunto a los lectores, ¿acaso el médico después de estudiar 7 años, de
realizar 1 año de medicina rural, y luego un posgrado de 3 a 5 años, y de que
posteriormente asiste a cursos de actualización anual que brindan las
diferentes sociedades, además de ir a congresos nacionales o internacionales,
estos últimos muy pocos, se prepara para asesinar? ¡No señores! ¡El médico estudia
para salvar vidas, para ayudar a curar; nunca receta para asesinar! La muerte
está dentro de las probabilidades de que en cualquier momento llega. Usted
puede salir de su casa o en su propia casa puede resbalarse, golpearse la
cabeza, y morir; o ser atropellado por un auto; o si usted es asaltado, el
ladrón puede dispararle con alevosía para que no lo reconozca y matarlo, y eso
sí es asesinato con premeditación. Mas la muerte, cuando viene, cuando un
doctor lo está tratando médicamente o mediante una cirugía, es porque usted
está enfermo y está tratando de curarlo, y en las cirugías no complicadas hay
índices estadísticos mundiales de mortalidad. Es decir, que cada cierto número
de cirugías puede uno fallecer, sin tener culpa el médico; este porcentaje aumenta
cuando las cirugías son más complicadas, y cuando los hospitales y clínicas no
están bien equipados. Con la nueva ley que se quiere introducir, sería mejor
que los jóvenes no estudien medicina. Para qué estudiar, porque si para mala
suerte fallece un paciente, y es el doctor demandado, irá preso 11 años si es
declarado culpable, y le quitarán su título de médico de por vida. Mientras que
a los amigos de lo ajeno que roban, matan, se les trata de dar prebendas para
que se reintegren a la sociedad; lo cual me parece bien, siempre y cuando no
reincidan, pero la mayoría vuelve a delinquir, ¿o acaso me equivoco? Mientras
que el pobre médico tendrá que buscar otro oficio para poder sobrevivir. ¿Qué
pasará con los galenos extranjeros que vienen con fundaciones a operar, tendrán
el mismo trato? Congresistas, asesórense bien sobre lo que van a hacer en
contra del gremio médico. La ley ya existe, ¿por qué aprobar otra que
posiblemente coartará la decisión de estudiar medicina de muchos ciudadanos?
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