
Puede que esta historia te parezca más digna de un guión cinematográfico que de una nota publicada en un portal ecológico. Sin embrago, la misma pertenece a la vida real.
El personaje protagónico de nuestra nota es Henry Sánchez Pardo, un bombero colombiano de 40 años de edad, que hace más de dos decidió salir a correr para poder unir a todo el continente americano mediante el atletismo, con dos particularidades: descalzo y llevando un mensaje concientizador a favor de la naturaleza.
Bajo esta modalidad, el maratonista –que además es ingeniero industrial y matemático- se propuso atravesar las tierras que van desde la Ciudad de Ushuaia, bien al sur de la Patagonia, hasta Alaska, habiendo visitado ya 11 países latinoamericanos. En cada uno de ellos, Sánchez Pardo se dispuso a sembrar la mayor cantidad posible de árboles y a recoger artículos reciclables.
“Mi objetivo es llevar un mensaje de conciencia a favor de la naturaleza, de preservar y conservar el medio ambiente y que dejemos de seguir contaminando a nuestra madre tierra”, declaró Sánchez Pardo.
Además, la intención del ingeniero es recaudar fondos para poder construir un centro de rehabilitación para personas que posean diversas discapacidades. El mismo sería erigido en Ipiales, su ciudad natal.
Enmarcado dentro de este larguísimo viaje de 30.000 kilómetros, el maratonista arribó, el pasado jueves 26 de agosto, a Nicaragua.
En Managua llevó adelante su singular tarea: corrió descalzo un trecho de varios kilómetros, sembrando árboles y conversando con niños y curiosos que hasta él llegaban.
En esta oportunidad, el viaje de Sánchez Pardo tiene un acompañante: junto al socorrista voluntario José Isidro Barajas Reyes recorrerán los 14 países que componen el camino en 800 días.
Vía: El Comercio.





