
La diputada de Agricultura, Irene Pardo, ha presentado esta mañana en una rueda de prensa en Bilbao esta actividad medioambiental que, bajo el lema "Bizkaia es vida", consiste en la plantación de 100 ejemplares de fresnos y robles procedentes de semilla local con el fin de "regenerar el bosque autóctono, recrear el ecosistema y aumentar la biodiversidad del mismo".
En la plantación participarán 40 estudiantes de 8 nacionalidades diferentes, un "grupo clave con el que trabajar la relación con la naturaleza y el patrimonio natural de Vizcaya desde una perspectiva intercultural e integradora" y que "añade el valor de la diversidad cultural al programa".
Pardo ha señalado que esta iniciativa, puesta en marcha por el departamento de Agricultura de la Diputación Foral de Vizcaya y el centro UNESCO del País Vasco, UNESCO Etxea, pretende "sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de la diversidad biológica y de los bosques para el bienestar y contribuir a la lucha contra el cambio climático y a la conservación y aumento de la biodiversidad".
La Diputación de Vizcaya y UNESCO Etxea se han incorporado con este proyecto a la campaña mundial de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente "Plantemos para el planeta", con la que se pretende plantar mil millones de árboles cada año.
La diputada ha afirmado que la realización de esta campaña mundial en Vizcaya ha sido posible gracias "a las subvenciones que concede la institución foral a entidades privadas sin ánimo de lucro para que desarrollen actividades de educación y sensibilización sobre el medio natural".
Por su parte, el departamento de Agricultura de la Diputación planta cada año 180.000 nuevos árboles en una superficie total de 125 hectáreas de monte de utilidad pública.





