En 1963, Henry Smith, originario de Belice, empezó a trabajar en África en un programa de erradicación de la malaria y después en iniciativas similares en Nigeria y Zanzíbar. Cinco años más tarde, en 1968, participó en un programa de erradicación de la viruela, que empezó en Kenia, donde se llevaron a cabo acciones de vacunación y aislamiento. “Esto continuó hasta 1975, que la viruela fue eliminada de Kenia, lo cual me hizo muy feliz”, explica Smith.
Tras la experiencia de África, siguió luchando contra la viruela en la India y posteriormente en Bangladesh, hasta que en 1977 la OMS declaró que la enfermedad se había erradicado del mundo. Posteriormente se fue al Caribe, donde participó en el programa de inmunizaciones contra la enfermedad de Chagas, la difteria, la poliomielitis y la tuberculosis, entre otras. A su retiro en 1995, se proclamó la erradicación de la polio en el hemisferio. “He experimentado la satisfacción de haber visto la erradicación de la viruela en el mundo, y haber contribuido a la erradicación de la poliomielitis”, explica Smith.




