Huracanes Gustav y Ike en Cuba (agosto-septiembre 2008)

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El Huracán Gustav causo daños en varias zonas de Cuba pero principalmente en la Isla de la Juventud y la provincia de Pinar del Río (oeste). El Huracán Ike causo daños en la parte oriental del país, principalmente en Maisi y Baracoa in Guantánamo.

La infraestructura de salud de la parte oeste del país fue severamente afectada. De acuerdo a evaluaciones oficiales 314 centros de salud, 26 hospitales, 18 policlínicos y 191 consultorios fueron dañados. El hospital de la Isla de la Juventud, que provee atención a la población de aproximadamente 87.000 habitantes fue dañado de tal forma que debió dejar de operar. Otros centros de salud en la isla fueron afectados y debieron interrumpir sus servicios. La unidad de vigilancia epidemiológica, el depósito de medicinas y la unidad de emergencia fueron también dañados.

En la provincia de Pinar del Río el hospital “Comandante Pinares” de 440 camas que se encuentra en la municipalidad de San Cristobal y provee atención médica a la población de casi 200.000 personas fue dañado. Un centro de salud fue totalmente destruido. Varias farmacias, consultorios médicos y laboratorios fueron también dañados y dejaron de operar.

Con el paso de Ike, se añadieron a los números de centros o estructuras dañadas, 120 policlínicos e instalaciones de médicos de familia, al igual que 11 hospitales principales, en los que más de 4 millones de personas son atendidas.

Los daños en vidas humanas fue mitigado debido a la efectiva evacuación de más de 3 millones de personas, aproximadamente el 28% de la población total del país. Muchas de ellas buscaron refugio en viviendas de amigos y familiares. Alrededor de medio millón de personas se protegieron en albergues temporales.

El país cuenta con buena capacidad en recursos humanos y técnicos. La OPS en la fase de preparación, dispuso del personal nacional para apoyar cualquier necesidad técnica y acompañó evaluaciones de daños a las zonas afectadas por los huracanes Gustav y Ike. Además, movilizó un técnico para colaborar con la organización estratégica de la respuesta, y la coordinación interagencial de la misma.

El sistema de atención primaria en salud fue afectado y, los sistemas de agua y saneamiento ambiental, debido al tipo de evento, sufrieron abundantes daños. Estos cambios medioambientales obligaron a la OPS a apoyar acciones de inmunizaciones preventivas de caninos, como medida de prevención de transmisión de la rabia y con adquisición de vacunas, y químico profilaxis en zonas propensas a leptospirosis.

Debido a que los sistemas de suministro de agua en las instalaciones de salud se vieron afectados (tanques, cubiertas de los mismos y sistemas de conducción) se debió asumir como estrategia la distribución de hipoclorito de calcio para tratar el agua de las entidades de salud y, en algunos casos, en las comunidades para garantizar agua segura. Por ello, con la cooperación económica de AECID se adquirieron de manera rápida, 9.9 toneladas de hipoclorito de calcio adquirido en la vecina Republica Dominicana.

La comunidad beneficiada con esta gestión se puede considerar cercana a los 4.5 millones de personas pues esto facilitó el retorno rápido de la funcionalidad de las instalaciones de salud.

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