Huracanes Hanna, Gustav y Ike en Haiti

huracaneshaiti2008

El país fue totalmente afectado por el pase de tormentas tropicales y huracanes entre agosto y septiembre de 2008. La zona más afectada fue el departamento de Artibonite, especialmente la ciudad de Gonaives. Otras zonas afectadas incluyeron la península sur, donde varias localidades permanecieron aisladas por varios días, algunas hasta semanas, debido a la destrucción o deterioro de los accesos. Además, localidades del norte, debido a la falta de acceso por tierra (todas las rutas que conectaban la capital con el norte estuvieron bloqueadas), vieron afectados todos sus servicios de salud.

Debido a la falta de comunicación con las localidades afectas no fue posible realizar un análisis de situación y necesidades hasta después de varios días y para algunas localidades, varias semanas. Es importante destacar el trabajo conjunto con MINUSTAH (Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití) que suministró transporte por medio de helicópteros al Ministerio de Salud, OPS, otras agencias de Naciones Unidas trabajando en la zona afectada y ONGs.

El sistema de salud en el departamento de Artibonite fue, prácticamente, destruido (hospital departamental totalmente fuera de servicio). En Raboteau, cerca de Gonaives, MSF B manejo una clínica que proveyó asistencia a pacientes que deberían haber sido atendidos en el hospital cerrado de Gonaives. El acceso a agua potable y letrinas era casi inexistente, y las tareas de limpieza no comenzaron hasta después de varias semanas.

Como en otras situaciones similares de inundaciones se registró un incremento en diarreas, enfermedades respiratorias e infecciones de la piel.

Después de varios día de comenzadas las inundaciones los albergues continuaban estando rodeados de agua estancada y lodo, sin condiciones sanitarias y sobrepoblados. No había separación entre hombres y mujeres o niños. Varios albergues no tenían colchones y los evacuados debían dormir en el suelo.

El equipo regional de respuesta en salud fue movilizado de inmediato con el envió de dos expertos en desastres. Inmediatamente fue suplementado con logístas, un médico legista que se traslado a distintas zonas afectadas para ayudar con el manejo de los cuerpos (proveyendo apoyo a las autoridades en como manejar dignamente y profesionalmente los cadáveres), especialistas en agua y saneamiento, epidemiólogos, entre otros. OPS coordinó el cluster salud, realizando reuniones diarias al principio y luego dos o tres veces por semana en su sede de Port-au-Prince, a la cual asistía un gran número de ONGs, Ministerio de Salud, Cruz Roja, entre otros.

La OPS movilizó, desde el comienzo de la emergencia, expertos a la ciudad de Gonaives los cuales asistieron a las autoridades nacionales y departamentales en la respuesta inmediata a las inundaciones. Se organizó una reunión del sector salud en forma diaria donde se coordinaba la respuesta del sector y programaban las actividades para el día siguiente. La programación debió ser adaptada día a día debido a que la situación y actores se modificaba en forma constante.

Para prevenir el aumento de enfermedades transmitidas por vectores, la OPS apoyó al Ministerio de Salud en la mejora del sistema de vigilancia epidemiológica. Con la participación del CDC (Atlanta), ONGs y autoridades nacionales se elaboró un formulario especial para vigilancia epidemiológica, el cual se repartió a todas las ONGs y centros de salud operando en la zona afectada.

Debido a que el hospital departamental de Gonaives, que provee servicios de salud a una población aproximada de 350,000 personas, tuvo que suspender en forma indefinida sus operaciones debido a las inundaciones, el hospital de la ciudad de Saint Marc fue convertido en el hospital de referencia para el departamento de Artibonite.

La OPS, por razones humanitarias, asistió en las tareas de limpieza de la prisión de la localidad de Cabaret. Esta prisión cuenta con un servicio de salud que pudo continuar operando.

También se proveyeron botiquines médicos (IHEK) para 10,000 personas por tres meses a las zonas afectadas. Parte de estos botiquines se encontraban en stand-by en el depósito de OPS en Port-au-Prince y habían sido adquiridos con fondos de AECID. Otros fueron adquiridos posteriormente, dada la necesidad, y enviados por avión a Port-au-Prince para llegar en forma inmediata. La logística de distribución de estos medicamentos fue sumamente complicada, ya que las rutas se encontraban cortadas, el norte del país estaba prácticamente sin comunicación terrestre. En algunos casos los envíos se realizaron por barco (aunque el destino final era parte de la isla Hispaniola) y se debió entregar además del suministro médico, combustible (en especie) para lo que se debió adquirir bidones, y así la ONG respectiva podría distribuir el suministro médico desde el puerto de arribo hasta el destino final (centro de salud u hospital).

Con los fondos AECID, además de suministrar los botiquines mencionados arriba, la OPS garantizó el inmediato traslado de expertos a la zona afectada, y procuró test de diagnóstico y medicamentos que fueron suministrados a las personas afectadas. También se garantió el transporte a la zona afectada.

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