Financiación predecible, equitativa y sostenible de los sistemas de salud

A015

El acceso a los servicios de salud continua siendo inequitativo y restringido en la Región de las Américas. El gasto de bolsillo y los pagos directos persisten como la principal fuente de financiamiento en salud en muchos países, generando barreras de acceso. De acuerdo con el Informe Mundial de la Salud (IMS) 2010 de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los pagos directos no funcionan solamente como barreras de acceso; también generan que los recursos se utilicen de manera desigual e ineficiente, fomentando el uso excesivo en la población de mayores ingresos y la subutilización en los sectores de menores ingresos. Como consecuencia, parte de la población se encuentra excluida de su derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud (“derecho a la salud”) principalmente en lo que respecta a la atención de salud y el acceso a medicamentos y tecnologías sanitarias.

Los cambios en los perfiles demográficos crean exigencias tangibles tanto para las familias como para los sistemas y servicios de salud. Todos los países de la Región envejecen, pero en América Latina y el Caribe esta transición no se ha asociado con una situación económica favorable como sucedió en las regiones de mayor desarrollo económico. A pesar de que las consecuencias de este fenómeno para la seguridad social y la salud pública son tangibles, la Región todavía carece de una visión integral de la salud de las personas mayores, la mayoría de los sistemas de salud no cuentan con indicadores que permitan el seguimiento y el análisis de los efectos de las medidas sanitarias. La cobertura, la continuidad de la atención y el acceso geográfico, físico, económico y cultural, sin discriminación a los servicios de salud es deficiente y los que tienen acceso aún no reciben servicios adecuados a sus necesidades y la disponibilidad y distribución de los recursos humanos para ocuparse del problema son desiguales. Se necesita el desarrollo de una capacidad técnica regional que permita a los países reconocer este fenómeno y la magnitud de su imparto en los Sistemas de Salud y Seguridad Social y adecuar la respuesta a los mismos

Fotografias de Jane Dempster, © PAHO.

Frente a esta realidad, muchos países vienen construyendo o expandiendo esquemas de protección social en salud hacia la cobertura universal, requiriendo para ello el fortalecimiento de capacidades institucionales así como de mayores esfuerzos en la generación de evidencia en la identificación de aquellos grupos objeto de exclusión y barreras de acceso a los servicios. Los acuerdos suscritos en la IX Conferencia Iberoamericana de Ministros y Ministras de Salud y en la V Cumbre de Presidentes de las Américas, plantea a los países el desafío de construir y fortalecer sus sistemas de protección social en salud.

El IMS 2010 plantea que la cobertura universal y la mancomunación (pooling) de fondos representan la mejor opción de protección financiera a la población. Los países de la Región se encuentran en diferentes etapas del proceso destinado a lograr la cobertura universal, así como del proceso de desarrollo de los sistemas de financiación para ofrecer la protección financiera adecuada y necesaria para evitar que los hogares caigan en la pobreza a consecuencia de los gastos en salud. La carga impuesta directamente sobre los hogares a consecuencia de un evento catastrófico en salud, aun cuando sea relativamente baja, puede disuadir a los grupos de menores ingresos de hacer uso de los servicios de salud o empujarlos hacia la pobreza o profundizar su situación de pobreza lo cual también tiene consecuencias con relación al ejercicio de derechos humanos básicos tales como la educación, la vivienda y el trabajo.

El objetivo de las actividades de este componente es el fortalecimiento o desarrollo de las capacidades institucionales a nivel de país en la generación de evidencia y el uso de la información económica y financiera resultante, que contribuya a la formulación informada de políticas dirigidas a la construcción y consolidación de sistemas de salud de cobertura universal equitativos y sostenibles en el tiempo, social y financieramente que a su vez sean consistentes con las obligaciones internacionales de derechos humanos universales y regionales (Sistemas ONU y OEA).

De acuerdo a distintas resoluciones aprobadas por los Estados de la OPS, los convenios y estándares de derechos humanos ofrecen un marco conceptual y jurídico unificador de estrategias así como medidas para evaluar el progreso y aclarar la rendición de cuentas de los actores vinculados a la construcción de sistemas de salud equitativos y sostenibles.

Acciones prioritarias
- Intercambio de conocimientos y experiencias entre países que hayan logrado la cobertura universal, sobre las dimensiones económicas y financieras de la construcción de sistemas de salud universales.
- Fortalecimiento y/o desarrollo de capacidades nacionales en la generación y utilización de información económica, financiera y fiscal sobre los sistemas de salud para la toma de decisiones y formulación de políticas de conformidad con los instrumentos universales y regionales de derechos humanos.
- Fortalecimiento de la capacidad de las autoridades e instituciones nacionales para el desarrollo, implementación y evaluación de políticas públicas, estrategias, arreglos institucionales y mecanismos o esquemas de protección social en salud con un enfoque de curso de vida y de promoción de derechos humanos.
- Desarrollo y fortalecimiento de capacidades relacionados a la organización, financiamiento y medición de la cobertura en los sistemas nacionales de salud.
- Fortalecer los Sistemas de Salud para el diagnóstico del impacto de la rápida transición demográfica y el envejecimiento y su capacidad para el desarrollo de respuestas a la misma.
- Documentación técnica sobre la relación entre los costos de las enfermedades crónicas no transmisibles (ENTs), su impacto económico sobre los hogares e intervenciones de política costo efectivas.

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