Lucha contra las enfermedades prevalentes y olvidadas

Mapa - Chagas América

Estrategias especiales para el abordaje de desafíos epidemiológicos y problemas operativos en el control de la enfermedad de Chagas

La enfermedad de Chagas o tripanosomiasis americana es una enfermedad parasitaria causada por el protozoo Trypanosoma cruzi y transmitida por insectos. Los vectores de esta infección, endémica en 21 países de la Región de las Américas, son hemípteros de la subfamilia Triatominae capaces de colonizar viviendas rurales, suburbanas o urbanas insalubres. Aunque con menor frecuencia, esta infección se puede trasmitir también por transfusiones, alimentos contaminados y de madre a hijo a través de la placenta. Con una incidencia anual de 41.000 casos en la Región de las Américas, se estima que la enfermedad de Chagas afecta aproximadamente a 8 millones de personas y provoca en promedio cada año cerca de 12.000 muertes (de 45.000 en la década de 1980 y 23.000 en la de 1990). Se calcula que alrededor de 100 millones de personas están en riesgo de contraer esta enfermedad.

Esta enfermedad, propia de países en desarrollo, está asociada con múltiples factores determinantes sociales y ambientales que exponen a la infección a millones de personas. Entre los principales factores determinantes presentes en vastas áreas de América Latina, se destacan: habitar en viviendas de calidad precaria – principalmente en zonas rurales y suburbanas – y residir en áreas de pobreza, con inestabilidad social o altas tasas de migración, así como pertenecer a grupos vinculados con el trabajo estacional en zafras y cosechas. Esta enfermedad contribuye a perpetuar el ciclo de pobreza, al reducir la capacidad de aprendizaje, la productividad y la posibilidad de generar ingresos. La coexistencia de algunos factores ambientales, como la presencia de triatominos vectores, mamíferos reservorios, viviendas precarias y personas expuestas, crea las condiciones para mantener la transmisión eficaz de esta infección y su endemicidad.

Las acciones básicas de prevención, control y atención que se propone a los países endémicos y sus Programas especializados, fuertemente apoyados por el Proyecto de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), son:
- control integrado antivectorial en domicilio y peridomicilio sobre los insectos vectores de Chagas
- tamizaje serológico universal para Chagas en bancos de sangre, para descartar volúmenes de sangre infectados por T.cruzi
- crecimiento de la cobertura y calidad de la atención médica de las personas infectadas por T.cruzi, incluída la atención al recién nacido infectado “in utero” por vía transplacentaria

Estas medidas apuntan a:
1. Contribuir a disminuir incidencia y prevalencia de la enfermedad de Chagas en áreas y/o países selectos, por plantear problemáticas epidemiológicas que limitan las capacidades de prevención y control.
2. Priorizar áreas de riesgo regional, caso del Chaco (Argentina, Bolivia y Paraguay) dada su persistencia como áreas con zonas hiperendémicas de transmisión vectorial, diseñándose intervenciones antivectoriales efectivas, integradas y sustentables, desarrollables por los niveles locales y comunitarios como parte de la APS.
3. Implementar o fortalecer en Centroamérica, acciones de vigilancia y/o control antivectorial que permitan superar rezagos en los importantes resultados hasta ahora obtenidos, haciéndolas sustentables mediante su inserción en las estructuras y estrategias nacionales de APS en estos países.
4. Generar para los países amazónicos sistemas de vigilancia adecuados a la epidemiología de la enfermedad de Chagas en esa Subregión, permitiendo adecuada prevención y vigilancia, centrada en la detección y atención de casos mediante APS y con criterio de calidad en atención sanitaria.
5. Generar más y mejores instancias de evaluación internacional externa que permitan a los países e Iniciativas Subregionales realizar actividades de control de mayor calidad en atención sanitaria y capacitar sus recursos humanos en diferentes terrenos mediante misiones internacionales.

Afortunadamente mucho se ha avanzado en el control de esta enfermedad, aunque mucho queda por hacer, desde la integración (a partir de 1991) de los Programas Nacionales de Control de la Enfermedad de Chagas en proyectos subregionales de cooperación técnica entre países con Secretaría Técnica de OPS, llamados Iniciativas Subregionales de Control de la Enfermedad de Chagas: Cono Sur (INCOSUR), Centroamérica (IPCA), Países Andinos (IPA), Países Amazónicos (AMCHA) y México.

Se ha logrado con apoyo del Proyecto OPS/AECID:
• Interrupción efectiva de la transmisión vectorial por Triatoma infestans en el 80% de la superficie endémica del Cono Sur: Uruguay, Chile, Brasil, Paraguay, Argentina (5 Provincias) y Perú (dos Departamentos), con notable merma de la transmisión en los países y áreas restantes.
• Centroamérica y México han logrado eliminación de Rhodnius prolixus en El Salavdor, Costa Rica y México (Chiapas y Oaxaca) e interrupción de la transmisión por esta especie vectora en Guatemala, Honduras y Nicaragua, concomitantemente Triatoma dimidiata ha sido controlada en amplias áreas de la Subregión.
• Los países andinos (Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela) han configurado y/o reforzado sus Programas Nacionales.
• Los países amazónicos (Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guayana, Guayana Francesa, Perú, Venezuela, Surinam) desarrollan sus sistemas de prevención y vigilancia, basados en los casos humanos agudos y en los brotes de Chagas como enfermedad transmitida por alimentos.
• México prepara sus acciones programáticas de control.
• Aumenta la calidad y cobertura del tamizaje de Chagas en bancos de sangre, que ya es universal en 18 de los 21 países endémicos para Chagas, EEUU y comienza en algunos países europeos.
• Se optimiza la atención médica del enfermo e infectado de Chagas.
• Se ha capacitado de recursos humanos institucionales y comunitarios en prevención, control y atención de Chagas de las 5 Iniciativas Subregionales y los 21 países endémicos.

Y aunque subsisten problemas y limitaciones que este Proyecto Estrategias especiales para el abordaje de desafíos epidemiológicos y problemas operativos en el control de la enfermedad de Chagas aborda, el mismo ha permitido notables avances en la situación epidemiológica y en la metodología y capacidades regionales para prevención, control y atención de la enfermedad de Chagas.

Los países involucrados de la Región de las Américas son los 21 endémicos, dentro de esquemas subregionales de integración (Iniciativas Chagas) con Secretaría Técnica OPS: Cono Sur (INCOSUR Chagas) – Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay y Perú (miembro invitado por tener T.infestans en el sur); Andinos (IPA Chagas) – Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela; Centroamérica (IPCA Chagas) – Belize, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá; Amazonia (AMCHA Chagas) – Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guayana Francesa, Guyana, Perú, Venezuela y Surinam.

En OPS la entidad ejecutora es Vigilancia de la Salud y Prevención y Control de Enfermedades (HSD) en Prevención y Control de Enfermedades Transmisibles (CD), con coordinaciones estratégicas que toman áreas de Familia y Salud Comunitaria, Medicamentos y Tecnologías Sanitarias y Desarrollo Sostenible y Salud Ambiental.

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