Proyecto para fortalecer capacidades de análisis de políticas y de la toma de decisiones en salud

© PAHO/WHO A. Waak

© PAHO/WHO A. Waak

En las últimas décadas, América Latina y el Caribe han venido mejorando de manera continua sus indicadores de salud. Sin embargo, el escenario regional en materia de necesidades sanitarias es muy heterogéneo y muestra grandes desigualdades entre países y al interior de los mismos; la persistencia de profundas iniquidades en la distribución de la riqueza -así como en el acceso, utilización y resultados de salud- continúan siendo los principales obstáculos para un desarrollo humano incluyente, para el éxito de las estrategias de reducción de la pobreza y para continuar mejorando las condiciones de salud de las poblaciones latinoamericanas, a pesar de la existencia de intervenciones efectivas para prevenir o tratar las causas principales de muerte y enfermedad.

La exclusión en salud –definida como la falta de acceso a bienes y servicios de salud que otros miembros de la sociedad disfrutan- se mantiene como un desafío que requiere urgente atención e intervenciones para fortalecer los sistemas de salud en la mayoría de los países de la Región. El combate a la exclusión en salud no es sólo un elemento central para mejorar los resultados de salud, sino también para la construcción de ciudadanía y el logro de niveles adecuados de cohesión social. La necesidad de enfrentar los problemas de exclusión social y falta de equidad en materia de salud ha llevado a definir políticas e instrumentos para progresar hacia el acceso universal de los servicios de salud.

Frente a esta realidad, muchos países se encuentran impulsando esquemas de protección social en salud, especialmente materno-infantiles, para mejorar el acceso de la población a los cuidados de salud. Es preciso analizar e intercambiar experiencias respecto de estas intervenciones con el fin de identificar lecciones aprendidas, comprender el rol que ellas tienen en el entorno institucional más amplio de los sistemas de salud existentes y su relación con determinantes sociales de salud tales como la situación económica, la clase social, el origen étnico, el género, y las distintas etapas del ciclo vital. Asimismo, resulta fundamental fortalecer la capacidad de conducción político-institucional y planificación de los sistemas de salud, de modo que la creación/expansión de esquemas de protección social no profundice la segmentación de los sistemas y la fragmentación de las redes de provisión de bienes y servicios de salud. El amplio acuerdo existente en la actualidad entre los países de la región respecto de la prioridad de trabajar estos temas se ha visto reflejado en la Agenda de Salud de las Américas 2008-2017 que fue presentada en Panamá en Junio 2007 y en el Consenso de Iquique firmado en Julio 2007 por los Ministros y Ministras de Salud de Iberoamérica.

Consecuentemente, el programa tiene como fin fortalecer los sistemas de salud de modo que constituyan los pilares institucionales de las políticas de protección social en salud destinadas a combatir la exclusión, mejorar el acceso equitativo a bienes, servicios y tecnologías sanitarias y establecer la salud como un derecho universal.

El éxito de la cooperación técnica de la OPS/OMS en protección social en salud se debe en gran medida al apoyo financiero provisto por los gobiernos sueco y español. La decisión del gobierno sueco de priorizar otras áreas del mundo determina que la relevancia del apoyo del Gobierno Español a estos temas se torna aún más importante y decisiva.

Más información:
Sistemas de Salud basados en la Atención Primaria de Salud
Políticas Públicas e Investigación en Salud

Subscribe to RSS Feed Follow me on Twitter!