Tormenta Tropical Agatha en El Salvador

ttagathaelsalvador01

Agatha fue, aunque débil, una destructiva tormenta tropical para El Salvador. El sistema se organizó en las primeras horas del 29 de mayo del 2010 convirtiéndose en depresión tropical con vientos que alcanzaron los 75 km/h.

La cantidad de lluvia caída en 24 horas alcanzó cifras de hasta 480 mm en algunas zonas del país, llevando al país a una emergencia nacional.



La tormenta tropical Agatha causó deslizamientos de tierra e innumerables ríos desbordaron, registrando más de 11,621 personas albergadas distribuidas en más de 300 lugares, entre albergues, casas comunales e iglesias. Diez personas fallecieron y provocó la destrucción de infraestructura. Las inundaciones impactaron a 41 municipios del país, especialmente en la zona costera de Ahuachapán, Usulután y La Unión. Los desbordamientos de los ríos Lempa, Grande de San Miguel y Goascorán, afectaron los municipios situados en sus deltas.

El Ministerio de Salud registró 15 centros de salud dañados y dos fueron declarados inhabitables: las unidades de Salud Tomás Pineda y Casa del Niño, ambas en el departamento de Santa Ana en el occidente del país.

El trabajo de la Organización Panamericana de la Salud se realizó de manera coordinada con el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, ente rector responsable de proteger la salud de toda la población, especialmente en situaciones de emergencia y desastres.

Con los fondos provistos por AECID, la OPS adquirió medicamentos para asistir las zonas afectadas, de tal manera de minimizar el riesgo de enfermedades infectocontagiosas. También apoyó la adecuación de las dos unidades de salud que fueron declaradas inhabitables, contribuyendo así a mantener el servicio de salud en momentos de emergencia y desastre.

La distribución de medicamentos se realizó en función de las necesidades, siendo los principales beneficiarios los hospitales de: Zacatecoluca, Zacamil, Neumológico, Ilobasco, Santa Ana, Bloom y Usulután.

La rehabilitación de las Unidades de Salud Casa del Niño y Tomás Pineda implicó la readecuación de las nuevas instalaciones temporales y la compra de equipo médico básico que había sido dañado (basculas, infantometro, autoclave). Esta contribución benefició a más 90,000 personas usuarias de dichas instalaciones proveyendo el servicio oportuno de las atenciones medicas curativas y preventivas.

En el sector de agua y saneamiento se proporcionó ayuda para la compra de insumos para controlar la calidad del agua en los sitios afectados y la adquisición de capas de lluvia para los profesionales de campo que apoyan las emergencias. Se adquirieron más de 300 kits comparadores de cloro, para distribuirlos a nivel nacional en los sitios afectados por la emergencia.

Subscribe to RSS Feed Follow me on Twitter!