Emergencia por Tormenta Tropical Ida en El Salvador

El efecto combinado de la tormenta tropical Ida y un sistema de baja presión frente a la costa del Pacífico dio lugar a fuertes lluvias en El Salvador, entre el 7 y el 8 de noviembre de 2009, causando graves inundaciones y deslizamientos de tierra en siete de los 14 departamentos del país. En tan sólo cuatro horas, 355 mm de precipitaciones se registraron en las zonas más afectadas, casi la misma cantidad (400 mm) registrada durante los cuatro días de El huracán Mitch (1998), siendo cerca de cinco veces la precipitación media esperada para el mes de noviembre.

La intensa lluvia ocasionó, adicionalmente, inundaciones, erosiones y deslizamientos de tierra en las laderas con pendientes más pronunciadas. La mezcla de agua, lodo y sedimentos — material acarreado por la corriente — saturaron los lechos de los ríos — ya colmados en buena medida por el período de lluvia que recién había finalizado — causando una inundación extensa en la planicie que afectó asentamientos, poblaciones y áreas urbanas con daños en las infraestructuras urbana, rural y de comunicaciones.

Cincuenta y dos municipios fueron afectados, 20% del total en el país, 199 personas fallecieron, miles de personas necesitaron ser albergadas debido a la pérdida de sus viviendas, a quienes se les brindo apoyo desde el enfoque sanitario con asistencia médica, salud mental y abastecimiento de agua y saneamiento.

El trabajo de la Organización Panamericana de la Salud se realizó de manera coordinada con el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, ente rector responsable de proteger la salud de toda la población, especialmente en situaciones de emergencia y desastres.

Con los fondos provistos por AECID, la OPS adquirió medicamentos y agua embotellada para asistir las zonas afectadas, de tal manera de minimizar el riesgo de enfermedades infectocontagiosas. También se brindo apoyo con capacitaciones en salud mental y atención psicosocial, talleres de protección de salud mental dirigida a niño(a)s y mujeres y movilización y operación del personal designado para atender la emergencia, contribuyendo así a reducir el riesgo Psicosocial de la población afectada e introducir el componente de Salud mental en la comunidad

La prioridad en las primeras semanas fue la de salvar vidas y apoyar en las necesidades urgentes a la población directamente afectada contando con la ayuda de países vecinos que inmediatamente respondieron a la emergencia. Para lograrlo se establecieron los siguientes objetivos: 1) Reducir la morbilidad y mortalidad en la población afectada y 2) Mejorar el acceso a la atención de la salud y medicamentos ante los efectos del desastre.

Las actividades realizadas con los fondos de AECID permitieron obtener los siguientes resultados:

• Tratamiento oportuno de lesionados en las zonas afectadas.
• Atención de salud mental a la población aquejada con síntomas de ansiedad,
• Rigurosa vigilancia de las enfermedades en las zonas afectadas por la tormenta tropical
• Minimizado el riesgo de brotes de enfermedades transmisibles entre la población que vive en refugios
• Atención sanitaria garantizada.

Los principales beneficiarios de esta operación, además de ser la población afectadas, fueron los Hospitales Nacionales: Zacatecoluca y San Rafael y cuatro Regiones de Salud: Paracentral, Metropolitana, Oriental y Central que recibieron medicamentos.

El agua embotellada fue distribuida especialmente en los municipios de Paraíso de Osorio, San Pedro Perulapán, Apastepeque y Olocuilta

Las tareas de capacitación en salud mental y atención psicosocial se realizaron especialmente en los departamentos de San Salvador, La Libertad, La Paz, Cuscatlán y San Vicente. Se realizaron 349 talleres de protección de la Salud Mental dirigida a niño(a)s y mujeres durante la emergencia con 12,930 personas atendidas en los talleres

Subscribe to RSS Feed Follow me on Twitter!