Según estimaciones y datos actuales, existen en las Américas entre 45 a 50 millones de indígenas que pertenecen a más de 400 pueblos existentes en 24 países, que constituyen la base sobre la cual se edifica la sociedad multicultural, multiétnica y multilingüe de la Región. La mayoría de estos pueblos indígenas se desenvuelve en condiciones de vida y salud precarias, que ocasionan tasas desproporcionadamente altas de mortalidad materna e infantil, malnutrición y enfermedades infecciosas. La exclusión y la marginalización de las poblaciones indígenas del acceso de servicios de salud adecuados en su situación cultural es un factor que repercute en la alta carga de enfermedad de estos pueblos, y la falta de estadísticas vitales o de servicios, desagregados por pertenecía étnica y género, hace la generación de procesos gerenciales basados en evidencias difícil- y por lo tanto, el establecimiento de prioridades y la evaluación adecuada de la situación de salud, las condiciones de vida y la cobertura de los servicios de salud.