Las enfermedades crónicas (cardiovasculares, respiratorias crónicas, cáncer y diabetes) y sus factores de riesgo (hipertensión, inactividad física, obesidad, consumo de tabaco y dietas no saludables) causan el 60-70% de todas las muertes, el 44% de las muertes prematuras, un alto porcentaje de discapacidades y la mayoría de los costes evitables en salud a nivel mundial. Representan una fuente importante de perdida de productividad y tienen un impacto catastrófico en la economía de las familias, las comunidades, los gobiernos y la sociedad en general. Además son enfermedades que contribuyen a incrementar las inequidades en salud porque afectan sobre todo a los pobres, el 80% de las muertes se producen en países de bajos y medianos ingresos.


