Aborto terapéutico en Chile: una deuda de la democracia

Por Claudia Dides, Socióloga, Magister Estudios de Género y Cultura Universidad de Chile. Directora Gestión de Proyectos, Universidad Central. Vocera MILES

En Chile el aborto terapéutico está penalizado. Desde 1931 hasta 1989 el ordenamiento jurídico contemplaba la posibilidad e interrumpir legalmente un embarazo por motivos terapéuticos, cuyas condiciones eran: la autorización de dos médicos cirujanos y tener por objeto fines terapéutico. Actualmente, la legislación restringe la libertad sexual y reproductiva de las mujeres, afectando con ello el pleno ejercicio de sus derechos y su capacidad de decidir en ámbitos que pertenecen a su intimidad y desarrollo personal. En esta perspectiva, a penalización sin excepciones de la interrupción del embarazo constituye un incumplimiento de las obligaciones del Estado de Chile que ha adquirido en materia de derechos humanos de las mujeres.

Hoy la legislación sanitaria, difiere completamente de la que rigió en Chile durante gran parte del siglo XX. En la actualidad el Código Sanitario regula la interrupción del embarazo en los siguientes términos: “No podrá ejecutarse ninguna acción destinada a provocar el aborto” (Artículo 119). Esta nueva redacción data de 1989, momento en el cual la dictadura militar eliminó por medio de la Ley 18.826 la institución de la interrupción legal del embarazo por razones terapéuticas. Con esta modificación la interrupción del embarazo quedó absolutamente prohibida, tanto en la legislación sanitaria como en la penal. Se argumentó que los avances de la medicina hacían innecesaria la realización de este tipo de intervenciones, lo cual, años después de esta modificación legal, continúa siendo una falacia.

Hasta 1989 el derecho penal definía la interrupción legal del embarazo por razones terapéuticas de salud de la mujer como “la terminación del embarazo antes de que el feto sea viable con el propósito de salvar la vida de la madre o salvaguardar su salud”. La expresión “terapéutica,” buscaba resguardar la vida de la mujer gestante, y/o su salud.

La penalización afecta a las mujeres puesto que las obliga a buscar la realización de este procedimiento en condiciones inseguras, o bien esperar pasivamente la muerte en el caso de la indicación terapéutica, a padecer en silencio el tormento de un embarazo producto de una violación o respecto del cual se tiene certeza que el feto no sobrevivirá. Ciertamente, estas situaciones afectan el pleno goce del derecho a la vida y la salud de las mujeres, puesto que no existen motivos, requisitos razonables o legales que las justitifiquen.

En general en Chile el aborto es percibido como un problema grave de salud pública y equidad, que debe ser debatido por la ciudadanía y por el parlamento, considerando la opinión de las mujeres y los profesionales de la salud. Los datos del Estudio de Opinión Pública (Dides et al, Flacso-Chile) dan cuenta que la población está de acuerdo con las siguientes causales 66,7% por violación, 64,4% porque está en peligro la vida de la mujer, 64% por malformación fetal 58% por incesto, 15% por cualquier razón que la mujer decida.

Las causales que hoy se están proponiendo en los diversos proyectos de ley existente se relaciones con: enfermedad grave de la mujer, inviabilidad fetal extrauterina y violación, causales que también propone MILES (Movimiento por la Interrupción Legal del Embarazo). Las situaciones que se exponen a continuación son aquellas en las que se requiere el derecho a decidir la interrupción del embarazo.

Riesgo Vital: Casos en que la condición de embarazo o su patología, amenazan a la mujer

a) Corioamnionitis clínica: cuadro clínico caracterizado por fiebre y algunos de los siguientes síntomas o signos: taquicardia materna, contracciones uterinas o dolor uterino, flujo purulento genital, leucocitosis (Criterios de Gibbs). Esta condición constituye una emergencia obstétrica que puede causar un shock séptico y la muerte materna. Al momento de consulta el feto puede estar vivo o muerto, y tener una edad gestacional mayor o menor de 23 semanas de gestación. Este último cuadro sería considerado un aborto, y por lo tanto debe realizar el vaciamiento uterino inmediatamente para remover el foco infeccioso. La legislación chilena obliga a esperar la muerte fetal en caso de tener una edad gestacional menor de 23 semanas, elevando así el riesgo de muerte de la mujer.

b) Embarazo ectópico (tubario, ovárico, cervical o abdominal): no llega a término, su evolución en el tiempo puede provocar la rotura tubaria, ovárica, cervical o una lesión visceral abdominal que puede poner en riesgo la salud de la mujer por hemorragia, ocasionar secuelas permanentes e incluso ocasionar su muerte. La legislación chilena obliga a constatar ausencia de latidos cardiofetales para proceder al tratamiento, aumentando el riesgo de muerte de la mujer o el deterioro de su salud.

c) Descompensación de una patología materna preexistente: antiguamente esta descompensación indicaba la práctica de la interrupción terapéutica del embarazo. Hoy, gracias a los avances médicos existen oportunidades de tratamiento, sin embargo siguen constituyendo una eventual indicación de interrupción de embarazo. Entre estas enfermedades se consideran, entre otras: la insuficiencia cardiaca, renal, hepática, respiratoria, endocrina, o diabetes, hipertensión arterial, enfermedades autoinmunes, mujeres sometidas a trasplante de órganos y la necesidad de quimioterapia o radioterapia.

d) Casos en que es el embrión o cigoto el causante directo o indirecto del compromiso vital de la mujer

Entre ellos hay que destacar situaciones que corresponden a procesos incontrolados que desestabilizan o invaden el organismo materno en forma grave, como la mola hidatidiforme y el coriocarcinoma. Si bien la mola es un tumor, tiene dotación cromosómica idéntica al ser humano. Si bien el tratamiento de esta patología consiste en la interrupción del embarazo molar, la actual legislación no lo permite.

Malformaciones fetales incompatibles con la vida extrauterina

La patología de la concepción misma comprende las alteraciones genómicas del cigoto que llevan a procesos de desarrollo no humano (por ejemplo en polisomías, triploidías) Aunque una proporción importante de triploides pueden parecer embriones normales, casi todos ellos tienen malformaciones sistémicas, alteraciones histológicas y citológicas o retardo severo del crecimiento y, excepcionalmente, sobrepasan el primer trimestre.

Hasta el 70% de los embriones humanos, interrumpen espontáneamente su evolución en el período pre implantacional (período de 7 días comprendido entre la fecundación y la implantación, en que la existencia del embrión no es reconocible), debido a anomalías cromosómicas (aun no se diagnostican defectos genéticos propiamente tales). La mayoría de estos defectos cromosómicos que se observan en embriones humanos son letales y pueden determinar la imposibilidad de implantación (interrupción pre-implantacional) o, más tardíamente, abortos espontáneos. Sin embargo, existen embarazos con anomalías severas que siguen adelante, pese a ser incompatible la vida de ese feto fuera del útero.

De acuerdo a lo señalado por el Dr. Ramiro Molina , son situaciones extremas en las cuales el feto aunque continúe su desarrollo no tiene ninguna alternativa de sobrevivencia al poco tiempo de nacer. La mujer debe ser informada de la situación tanto por razones legales como éticas. Casos como estos son:

” Anencefalia
” Holoproscencefalia alobar
” Encefalocele severo
” Agenesia renal bilateral (Síndrome de Potter)
” Riñones multi o poliquísticos bilaterales asociados a hipoplasia pulmonar
” Malformación de Tallo Corporal
” Secuencia banda amniótica con malformaciones incompatibles con la vida
” Gemelos acárdicos
” Gemelos siameses con malformaciones incompatibles con la vida
” Trisomía 13
” Trisomía 18
” Triploidía

Hoy día estos casos deben llegar al término de la gestación. La legislación chilena no establece una edad gestacional para definir aborto, por lo tanto, si se estima que se está infringiendo un daño innecesario al feto, aun cuando sobrepase las 20-22 semanas de gestación podría ser considerado aborto. Por esta razón sólo algunos equipos (minoritarios en el espectro nacional) manejan estas situaciones basándose en que desde el punto de vista legal la extracción de un feto vivo inmaduro no es un aborto si el feto puede eventualmente ser cuidado en una Unidad de Tratamiento Intensivo que le ofrecerá mejores condiciones que al interior del útero. Aún en ese contexto la mujer debe mantener el embarazo hasta etapas avanzadas, alrededor de 26 semanas, imponiéndole a ella y su familia una carga no sólo psicológica sino además física relevante.

Violación

Frente a aquellos embarazos que responden a una situación fundada en la desigualdad de poder y la violencia -como los resultan de una violación-, dada la condición aberrante que en tales se producen, la sociedad no debería obligar a las mujeres a asumir sus consecuencias, sino respetar su propia decisión. Es por ello que se considera que, constatado el hecho, debiera a la brevedad apoyarse la interrupción del embarazo cuando así lo requieran las víctimas, incluyendo los casos en que la ley no les confiera decisión autónoma, ya sea por edad o discapacidad. La voluntad de las víctimas o sus representantes no pueden ser transgredidas, so riesgo de incurrir en una victimización secundaria, atentatoria contra todo derecho a la salud e integridad psicológica de la persona.

*Fotografía: Jorge Rosales

 
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6 Respuestas to “Aborto terapéutico en Chile: una deuda de la democracia”

  1. Boacuña dice:

    Es una comunicación muy importante y acertada, y el gobierno de Chile no puede seguir como la avestruz escondiéndose ante la realidad del aborto calificado y mantenido ilegal por parte de ellos y siendo clandestino y de riesgo en la práctica.Europa con todos sus países,agregando los paises del este,desde católicos como Italia-España-Portugal-Polonia,además de los protestantes,tienen autorizada la interrupción del embarazo como un derecho de la mujer.Queda Malta e Irlanda(éste ya está tramitando su legalidad)además todos con Ley de plazos,solo quedan con Ley de supuestos(abortos tutelados por terceras personas)Inglaterra y Finlandia, PERO ambos tienen el cuarto supuesto, que es la solicitud por CAUSAS SOCIO-ECONÓMICAS.Esperemos que los gestores políticos-sanitarios Chilenos,actúen con verdadera responsabilidad y profesionalidad en sus cargos democráticos.

  2. hector dice:

    entre anomalias letales i sindromes letales se acercan a 100 o mas
    actualmente la obstetricia se la divide en dos etapas la que se practicaba desde la epoca de Colon hasta los anios sesenta y la otra es la obstetricia del siglo 21.Las leyes deben ser promulgadas acorde al desarrollo tecnologico en caso contrario realizemos solo la obstetricia de la primera etapa

  3. Aborto legal dice:

    Hoy dia el aborto legal esta en muchos paises latinos tambien con la reciente incorporacion de Uruguay, ademas otro pais latinoamericano en proceso y aceptacion como Argentina que esta en tramites

  4. Juan Aguero dice:

    Buenas Tardes …Actualmente estoy realizando un trabajo investigativo respecto al aborto terapeutico , me encuentro dentro de la postura a favor de la despenalizacion de esta actividad en Chile… Agradeceria de antemano su colaboracion con link en donde se describa la situacion en otros paises. Gracias , correo: juanxop_015@hotmail.com

  5. Invito a leer este artículo que indica cómo se sería posible establecer el aborto en Chile desde una perspectiva de derecho constitucional, atendido criterios de moralidad, y atendido a cómo se trata a nivel doctrinario en el extranjero.

    http://entropialimite.blogspot.com/2011/06/caso-hipotetico-legalizacion.html

  6. nicole moll dice:

    Como me gustaria que aprovaran el aborto terapeutico tengo un embarazo siames incompatible con la vida esta situacion es terrible por que van a morir si o si y el dolor psicologico y fisico que conyeba esto no se lo doy ni a mi peor enemigo.
    Ojala se haga algo al respecto

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