Invierno y Vigilancia Epidemiológica: Una dupla ganadora

Por María Paz Bertoglia (@pinabertoglia) Consultora OPS/OMS Chile

Todos los inviernos se produce el temido aumento de casos de consultas por enfermedades respiratorias, especialmente en la población de alto riesgo (menores de 5 años y mayores de 65 años), poniendo a prueba las capacidades de los sistemas sanitarios y las habilidades de gestión de los distintos niveles asistenciales.

La información oficial que se le entrega a la población es parte de una campaña comunicacional emitida por el Ministerio de Salud de Chile (Campaña de Invierno), que en el año 2012 se concentró en 4 medidas(1):
– Frecuente lavado de manos.
– Mantener ventiladas casas y oficinas.
– Usar pañuelos desechables y botarlos de inmediato.
– Usar el antebrazo para cubrir cara y nariz al momento de estornudar o toser.

Al mismo tiempo que a la población se le entrega información, se le solicita información vital. Aunque no sea de forma activa, la población entrega información valiosa para los sistemas sanitarios, en forma de datos que alimentan la vigilancia epidemiológica de un país.

La Vigilancia Epidemiológica se define como “La recolección sistemática, continua, oportuna y confiable de información relevante y necesaria sobre algunas condiciones de salud de la población. El análisis e interpretación de los datos debe proporcionar bases para la toma de decisiones, y al mismo tiempo ser utilizada para su difusión”(2).

En otras palabras, es el seguimiento y recolección ordenada, análisis e interpretación de datos, sobre eventos de salud o condiciones relacionadas, para ser utilizados por la planificación, implementación y evaluación de programas de salud pública, incluyendo como elementos básicos la diseminación de dicha información a los que necesitan conocerla, para lograr una acción de prevención y control mas efectiva y dinámica en los diferentes niveles.

Las patologías incluidas en los sistemas de vigilancia son aquellas que se consideran prioritarias, tanto desde la perspectiva de la vigilancia nacional como internacional. Para construir el listado, se toman en cuenta los siguientes criterios: las repercusiones de la enfermedad en cuanto a morbilidad o mortalidad, su potencial epidémico, si corresponde a una meta específica de un programa de control y, si el conocimiento de ésta, conducirá a una acción significativa de salud pública(3).

La vigilancia epidemiológica es “Información para la acción”, es decir, no sólo busca obtener información que le permita comprender el comportamiento de un determinado evento o fenómeno, sino también persigue adoptar medidas que puedan conducir a una prevención o a un bloqueo en la extensión del problema, al distinguir cuáles son los principales agentes que atacan a nuestra población, y poder dar respuesta a las necesidades sanitarias de forma oportuna(4).

Vigilancia de Virus Respiratorios

Los virus respiratorios que se encuentran bajo vigilancia son:

1. Influenza A y B (Tipo y subtipo circulante).
2. Virus Respiratorio Sincicial.
3. Adenovirus.
4. Parainfluenza.
5. Metaneumovirus.

La vigilancia permite entender si el fenómeno escapa a una dinámica epidemiológica habitual, como ocurrió durante la pandemia de influenza A(H1N1) en el año 2009. De forma más actual, durante el presente invierno nos hemos enfrentado a un alza inusual de casos de Virus Respiratorio Sincicial (VRS), el más alto en los últimos 6 años en los pacientes menores de un año, mientras que hasta la semana epidemiológica 27 del año 2012, el 79% de los casos de influenza han sido subtipificados por el ISP como Influenza A(H3N2), un 8% como Influenza B, sólo un 1% como Influenza A(H1N1)pdm09, y un 12% sin subtipificación(5).

Se analiza la circulación y comportamiento viral (actividad, temporalidad, co-circulación). Se predice y proyecta el comportamiento de los virus dependiendo de las experiencias previas, mediante el cálculo de canales endémicos para definir valores esperados.

Como parte de las estrategias de protección de la población se encuentra la Campaña de Inmunización contra la Influenza, donde cada año se analiza la circulación viral para que los virus que incluye la vacuna coincidan con los que tienen más probabilidades de causar cuadros de influenza. Durante el año 2012 la vacuna proporciona protección contra la influenza pandémica A/H1N1, A/H3N2 e Influenza B. Es muy relevante señalar que la vacuna no protege contra cuadros causados por otros virus.

Por último, es importante destacar que los esfuerzos deben dirigirse hacia una vigilancia epidemiológica integrada entre salud, agricultura y medio ambiente, fortaleciendo las alianzas entre las instituciones y la cooperación técnica, prueba de esto fue la realización de la Reunión Interamericana, a nivel ministerial, en salud y agricultura, bajo el lema “Agricultura – Salud – Medio Ambiente: sumando esfuerzos por el bienestar de las Américas”, que se realizó en Chile a fines de Julio(6).

Referencias Bibliográficas
1. Ministerio de Salud. Campaña de Invierno. 2012. http://www.minsal.gob.cl/portal/url/page/minsalcl/g_campanas_sanitarias/campana_plan_inv_2012.html
2. Concha-Eastman A, Villaveces A. Guía para el diseño, implementación y evaluación de los sistemas de vigilancia epidemiológica de lesiones. División de Prevención y Control de Enfermedades OPS. Febrero 2001.
3. Ministerio de Salud. Recopilación de normativas y circulares de Enfermedades Transmisibles de Declaración Obligatoria. Departamento de Epidemiología. Marzo 2011.
4. OPS/OMS/Fundación Kellogg. Manual de vigilancia epidemiológica. 1996.
5. Instituto de Salud Pública. Informe de circulación de virus Respiratorios. Semana Epidemiológica 27. 2012.
6. RIMSA 16. http://ww2.panaftosa.org.br/rimsa16/

 

 
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