Día Mundial de la Hepatitis / 28 Julio 2014

Por tercer año se conmemora el Día Mundial contra las Hepatitis y Chile comprometido con este tema y alineado con la OPS que insta a los encargados de formular las políticas, el personal de salud y el público en general a «pensárselo de nuevo» ante este «asesino silencioso» ha desarrollado distintas instancias de difusión e información general a la población sobre los mecanismos de transmisión y prevención de estas enfermedades.

El Ministerio de Salud junto al Instituto de Salud Pública, Secretarías Regionales Ministerial de Salud, Servicios de Salud y otros actores importantes, ha trabajado coordinadamente para mantener y reforzar los logros alcanzados en la prevención, control y vigilancia epidemiológica y de laboratorio de las Hepatitis A, B y C.

 La situación epidemiológica en Chile de la Hepatitis A se presenta como una endemia intermedia, donde en las regiones con tasas de incidencia más altas, los niños son los más afectados.

La hepatitis B se presenta como una enfermedad de endemia baja, afectando al 0,15% de la población. La infección se produce entre jóvenes y adultos, característico de una infección principalmente de transmisión sexual, presentándose principalmente en hombres.

La hepatitis C es considerada de baja endemicidad, con una prevalencia del 0,01%.

 Algunos de los logros destacados en este tema son;

  • Alto cumplimiento en la notificación ENO de casos confirmados para los Virus de Hepatitis A, B y C.
  • Intervención de vacunación contra la hepatitis A en regiones de alta prevalencia..
  • Liberación de los costos por el ISP para la confirmación de exámenes positivos para los VHB y VHC para el sistema público y privado.
  • Monitoreo del proceso de entrega de información de resultados de exámenes a las personas (pacientes y donantes) infectadas por virus de Hepatitis B y C. Se informa entre un 90 a 92% de cumplimiento en el sistema púbico. Además se realiza acompañamiento a las regiones, realizando visitas y entregando sugerencias para mejorar el proceso, facilitar la búsqueda de las personas y acortar los tiempos de respuesta.
  • Conformación de Redes de trabajo con referentes regionales de las SEREMIS y Servicios de Salud
  • Actualización de las guías clínicas de VHB y VHC, así como orientaciones técnicas de Gestión de enfermería para estos pacientes.

 Finalmente la hoja de ruta planteada  para la prevención y control de las Hepatitis B y C son:

            Fortalecer la información sobre HB y HC en la población.

            Promover el acceso a la vacunación contra la Hepatitis B.

            Facilitar el acceso al examen y al resultado. Monitoreo de procesos claves.

            Promover la atención integral en el tratamiento y control de las personas con el VHB y VHC.

            Favorecer el trabajo intersectorial.

            Incentivar la capacitación al personal de salud

            Colaborar en la vigilancia epidemiológica.

  

Andrea Peña

División de Prevención y Control de Enfermedades

Depto. de Enfermedades Transmisibles

Ministerio de Salud

Reforma tributaria y la lucha contra el tabaco en Chile: una oportunidad que no podemos perder

Autor: Sonia Covarrubias, Coordinadora Chile Libre de Tabaco

Nuevamente, el Día Mundial Sin Tabaco, que se celebra cada 31 de mayo, nos pide reflexionar sobre el tema del tabaquismo – la primera causa de muerte prevenible en Chile – y  cómo hacerle frente. 

Chile no puede perder la oportunidad de llevar a cabo una reforma tributaria que allegue más recursos para educación, genere una mayor equidad y que impacte efectivamente en la  salud de la población.

Esta es nuestra visión como Chile Libre de Tabaco, organización ciudadana que nació para sensibilizar  a las autoridades nacionales para tomar  medidas más estrictas  en relación a políticas públicas que protejan la salud de nuestras familias y comunidades. 

Reflexiones en el marco  del Día Mundial sin Tabaco suelen empezar con una larga lista de cifras desoladoras: las 45 muertes por día, las tasas de consumo más altas del mundo entre  las adolescentes mujeres, los adultos más fumadores de las Américas.  Chile es el país latinoamericano donde se producen más muertes a causa de tabaco (18.5% del total, versus el promedio regional de 13%).[1]

Acto seguido vienen los argumentos económicos, por si el costo humano no fuera suficiente:  los $ 887 mil millones de pesos (poco más del 9% del presupuesto de Salud) gastados anualmente en atender enfermedades del tabaco  sobrepasan los $ 853 mil millones de pesos (año 2013) recaudados por el impuesto al tabaco. O sea, con lo que se recauda ni siquiera se cubre el costo directo de la enfermedad. Y este cálculo no considera los costos indirectos (pérdida de productividad, peor calidad de vida, etc.).

En otras palabras, además de ser una adicción con altísimos costos para la salud de las y los chilenos, el tabaquismo es un mal negocio para el Estado.

El lema del Día Mundial 2014 está enfocado en  los impuestos al tabaco como instrumento para bajar las muertes. El enfoque es relevante para Chile, siendo el país de la OECD que tiene  los precios más bajos de cigarrillos y la prevalencia de tabaquismo más alta.  Y el momento no podría ser más oportuno: el nuevo gobierno de Michelle Bachelet, quien asumió como  Presidenta hace apenas  tres meses, está impulsando una Reforma Tributaria que busca mayor equidad social y más recursos para educación.

Chile tiene, comparativamente, un precio del tabaco bajo: una cajetilla nacional cuesta  el equivalente a US$ 4,5, menos que la mitad del precio por paquete  en países como Canadá (US$ 10) o Noruega (US$ 15). [2]

Un estudio realizado en Chile por el economista Guillermo Paraje, de la Universidad Adolfo Ibáñez, que presentó estos resultados en el Seminario Internacional “Impuestos al Tabaco y Salud Pública: Oportunidades y Desafíos” coorganizado por Chile Libre de Tabaco, OPS, la Universidad Adolfo Ibáñez y el apoyo de numerosas organizaciones internacionales, indica cuánto incide el precio de los cigarrillos en la decisión de comenzar a fumar.  Sus resultados señalan que, en Chile, el 7% de los fumadores no habría empezado a fumar si la cajetilla hubiera costado un 20% más.

Con nuestra campaña + impuestos = + salud  estamos contribuyendo desde la sociedad civil   a que el gobierno logre, con políticas tributarias, la defensa de nuestro derecho a la  salud y genere mayor equidad social.

 


[1]http://www.iecs.org.ar/formularios/INFOGRAFIA%20LATINA%20IECS%20FINAL.pdf. IECS-Instituto de Efectividad Clinica y Sanitaria, Argentina 2014.

 

Pequeñas Picaduras Grandes Amenazas, Día Mundial de la Salud 2014

Pequeñas Picaduras Grandes Amenazas, Día Mundial de la Salud 2014

Dr. Christian García Calavaro

Cada 7 de abril la OMS conmemora el día mundial de la salud destacando algún tópico relevante en el contexto sanitario mundial. Años anteriores se han relevado temas como el uso racional de medicamentos, las ciudades saludables o las enfermedades no transmisibles, causantes de una inmensa carga de enfermedad en el mundo. Este año, pequeñas picaduras, grandes amenazas refleja un problema que para muchos pareciera no existir, o al menos, algo exótico de países lejanos, selváticos y tropicales. Las enfermedades transmitidas por vectores, aquellas enfermedades infecciosas propagadas por algunos organismos, como por ejemplo insectos que transportan virus, parásitos y bacterias a humanos, son el centro de atención. ¿Por qué? podrá preguntarse querido lector de habitante de esta larga faja de tierra, la respuesta puede estar más cerca de lo que cree.

Estas enfermedades pueden ser transmitidas por mosquitos, moscas o incluso por ciertos tipos de caracoles. Han sido declaradas, además como enfermedades olvidadas, existiendo limitadas soluciones terapéuticas, dejando hoy en día, a las medidas preventivas como el centro y principal vía de enfrentamiento para reducir su impacto. Las que causan mayor impacto en la región de las Américas son la Malaria con 500 mil casos anuales, el Dengue con 2,3 millones y la enfermedad de Chagas que afecta a 8 millones en toda América.

Nuestro país ha sido favorecido en este sentido gracias a su geografía y clima.  Hoy son excepcionales los casos de la mayoría estas enfermedades dentro del territorio nacional, afectando a un aventurero (o no tanto) viajero que vuelve de alguna zona de riesgo. Esto podría ser la regla, pero la realidad es que nuestro país ha experimentado estos problemas en el pasado, sigue experimentando y podría verse afectado en un futuro.

Un médico italiano radicado en Chile, académico que aportó a las bases de la salud pública en nuestro país, liberó la frontera norte de la malaria. Sí, Chile tuvo casos y presencia del vector, el mosquito anopheles, que fue eliminado mediante el trabajo arduo y tenaz entre los años 1937 y 1945 por el Dr. Juan Noé. Tal es la importancia de este logro, que no es casualidad que el hospital base del Servicio de Salud de Arica lleve su nombre.

Algunos años antes, en 1889 Iquique presentaba una epidemia de dengue, registrada por el Dr. Astaburuaga, cosa hoy impensada. Años después, desde 1915, que dentro del territorio nacional no hay presencia de Aedes Aegypti, mosquito vector del Dengue. Desde entonces los casos en el territorio continental han sido importados. La experiencia de otros países, como ha ocurrido en Lima, con la introducción del vector donde nunca había habitado, o la misma situación que ocurrió en Isla de Pascua desde el 2000 detectando a este mosquito. Posteriormente existió un brote en la isla  el año 2002, sin casos graves, que habría afectado al 80% de la población. Estos son ejemplos de por qué se hace más necesario que nunca establecer contacto entre diferentes agencias de salud, agricultura, nacionales e internacionales para establecer iniciativas para la vigilancia integral por parte de los actores de salud y áreas productivas como agricultura para detectar de manera temprana una posible introducción de vectores que puedan transmitir ésta u otras enfermedades.

A diferencia de la Malaria y el Dengue, sin presencia importante en nuestro territorio, al día de hoy, una enfermedad que ha sido encontrada en momias incaicas ha causado un inmenso impacto en la población del centro y norte del país. La principal enfermedad vectorial que históricamente ha existido en el territorio es la enfermedad de Chagas, que produce alteraciones cardíacas y digestivas que pueden llevar a arritmias, graves alteraciones digestivas e incluso la muerte. Esta enfermedad es causada por el Tripanosoma cruzi, parásito que se transmite mediante la picadura de la Vinchuca, artrópodo que habita desde la región de O´Higgins hasta la Región de Arica y Parinacota. Según la Encuesta Nacional de Salud 2009-2010, se estima que más de 100.000 personas están infectadas por el parásito Tripanosoma cruzi, que la hace más prevalente que las Hepatitis B y el VIH. Gracias a un eficiente programa de control vectorial y al testeo de la sangre donada, Chile ha controlado dos de las formas más importantes de transmisión: la vectorial y la transfusional. Sin embargo, y dado que la infección tiene un curso crónico, de no mediar medidas terapéuticas, aún existe la posibilidad de la transmisión de la madre embarazada portadora a su hijo. Éste es uno de los principales focos de la normativa técnica del Ministerio de Salud, que incluye los consensos para el tratamiento adecuado cuando se requiere, los controles, seguimiento y testeo a las embarazadas. El principal desafío hoy es hacer visible a los afectados, sumar a los tomadores de decisión locales para primero lograr  implementar la normativa adecuándola a la realidad local con la visión de tener: un país sin personas afectadas por la enfermedad de Chagas.

Las medidas preventivas, la organización, campañas de control vectorial, y las condiciones climáticas y geográficas, han hecho de Chile un país poco golpeado hoy por la mayoría de estas enfermedades, a excepción del Chagas. Sin embargo, el cambio climático impone un desafío central ante la posible expansión de la incidencia de estas enfermedades. No es posible explicar estos fenómenos sólo por el clima, si bien es un factor importante en la distribución de los vectores, los fenómenos de migración, el aumento del tráfico aéreo y terrestre y la expansión periurbana sin planificación, facilitaría la expansión y reproducción de algunos de estos vectores. El enfrentamiento requerirá medidas inmediatas, como en el caso del Chagas y  medidas que requieren de una preparación y planificación de largo plazo. Debemos empezar ya, tomando pequeñas medidas, que de seguro evitarán futuras grandes amenazas.

DIA INTERNACIONAL DE LA TOLERANCIA: Un llamado al cambio

Tolerancia

Por EU Felipe Cortés Leddy (@FelipefromChile) Enfermero, bloggero y Community Manager en Salud.

El 16 de noviembre se conmemora el Día Internacional de la Tolerancia, designado por la Asamblea General de las Naciones Unidas y que integra una Declaración de Principios adoptados por los países miembros de la UNESCO desde el año 1995, a través de actividades dirigidas tanto a centros de enseñanza como al público en general.

El Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, resalta, en su mensaje de este año, que la tolerancia “es el cimiento más firme de la paz y la reconciliación y nunca ha tenido tanta importancia como en esta época, en la que vivimos cambios vertiginosos”, llamando a todos a fomentarla, promoviendo la comprensión y el respeto entre todas las culturas, reconociendo los derechos y la diversidad de los seres humanos, desde los más altos mandos a los patios de recreo en las escuelas.

El valor de la tolerancia.

La tolerancia es un valor que debiese ser adquirido desde la infancia, en nuestro núcleo familiar y social y que debe ser amparado y garantizado por los Estados, contribuyendo con ello a la generación de entornos sociales más justos, sin violencia ni discriminación. Esto, mediante el fomento del respeto, del diálogo y de la cooperación entre las distintas esferas sociales. En otras palabras, está íntimamente relacionado con acciones constantes de abordaje y refuerzo del genuino respeto ante a la diferencia y unicidad de cada una de las personas en torno a un mismo norte: El fortalecimiento de la sociedad civil en su conjunto.

La tolerancia no es un fin, sino un medio. Es la calidad esencial mínima de las relaciones sociales que permite ir minimizando los aspectos de violencia y caos circundante para propiciar el logro de entornos más tranquilos, creativos y saludables. Sin tolerancia, la paz no es posible; con tolerancia, es posible concretar numerosas posibilidades de desarrollo humano y social, y, en particular, cimentar la evolución de una cultura enfocada en la paz.

En este sentido, la UNESCO propuso Diez ejes de consideración para la Celebración del Día Internacional de la Tolerancia:

1.- Diversidad en la comunidad
2.- Derechos humanos
3.- Programa individual de tolerancia
4.- No a la violencia
5.- Diversidad ecológica y diversidad humana
6.- Tolerancia religiosa
7.- Actualidades
8.- Deportes y tolerancia
9.- Creatividad en el trabajo
10.- Vínculos internacionales

El cambio comienza por nosotros.

Muchas veces, en nuestra vida cotidiana, podemos hablar de tolerancia, acudir a actos conmemorativos o formar parte de organizaciones que la propicien y apoyen la misma; pero es, finalmente, dentro de nuestras acciones más sencillas y cotidianas en donde tenemos la oportunidad más potente, allí donde nadie más nos ve, de desplegar a plenitud el valor de la tolerancia con el resto.

El llamado a generar círculos de mayor pluralismo, con respeto por las diferencias y genuina atención al valor de lo que cada uno de sus miembros puede aportar en un contexto de bien común, es un desafío siempre pendiente. Que la conmemoración de este día sea un recordatorio de que somos parte de un mundo cada vez más conectado, globalizado y en el cual las barreras que nos separan son cada vez más finas en una perspectiva mucho más amplia e integrativa.

La invitación está presente en cada momento, y el hacer una diferencia diaria, desde nosotros mismos, está en nuestras manos.

Día Mundial para la Prevención del Suicidio:Rompamos el estigma.

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Por EU Felipe Cortés Leddy (@FelipefromChile) Enfermero, bloggero y Community Manager en Salud.

Sabías que, en las Américas, más de 60 mil personas se quitan la vida cada año? Sin duda, una alarmante cifra que debiese ponernos a pensar a todos.

En términos generales, el suicidio es un serio problema de salud pública en nuestra región, contando con una gran proporción de personas que deciden quitarse la vida sufriendo de enfermedades mentales. Aunque entre los factores asociados a suicidio se encuentran los de orden social, económico y cultural, cabe destacar que más de un 90% de los casos de suicidio se asocian a trastornos psiquiátricos.

En estos grupos de personas, se dan dos realidades muy distintas: Por un lado, muchas de ellas prefieren no entrar en contacto con los servicios de salud o sociales, ya que se sienten estigmatizadas por el solo hecho de tener una enfermedad mental. Por otro lado, en muchos casos no hay servicios suficientes disponibles para ayudarlos en momentos de crisis.

El insuficiente acceso a una atención adecuada constituye un factor preponderante en quienes padecen una enfermedad mental y en un eventual comportamiento suicida, debido a que no cuentan con herramientas de conocimiento para contextualizar y abordar integralmente su problema de salud. Por otra parte, la calidad de atención brindada por los profesionales de salud frente al tema es, sin duda, de vital importancia.

El llamado de OPS/OMS:

Cada 10 de septiembre, la Organización Panamericana de la Salud/ Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, con el fin de debatir en torno a las principales problemáticas asociadas a esta realidad y reforzar los lineamientos de acción en la materia.
Este año, el lema elegido se denomina: “El estigma: una barrera importante para la prevención del suicidio”, el cual apunta a mejorar la educación en el tema, distribuir información y hacer tomar conciencia para reducir el estigma asociado al tener un trastorno psiquiátrico, tanto para quien lo padece como para las familias, comunidades y la sociedad en general.

Recalcando que el suicidio es prevenible y podría salvar miles de vidas, la Directora de la OPS/OMS, Carissa Etienne, señala que: “…Debemos cambiar las actitudes de la sociedad hacia las enfermedades mentales y el comportamiento suicida para que las personas en riesgo o sus familias no sientan temor, vergüenza o discriminación a la hora de pedir o buscar ayuda”.

Rompamos la barrera del estigma.

Romper la barrera de un estigma relacionado con la salud mental y el suicidio requiere, por supuesto, de tiempo y un trabajo multidisciplinario, consistente y permanente en la materia.

Una de las formas de abordarlo es mediante programas educativos basados en la comunidad y dirigidos a subgrupos específicos de riesgo, midiendo su impacto y replicando modelos de éxito a una mayor escala. Por otra parte, la capacitación y una dotación adecuada para la optimización de la atención en salud brindada por profesionales del área deben procurar que se brinde un lineamiento terapéutico y una comunicación cercana, acogedora y efectiva para contener a los pacientes que no son capaces de afrontar su problemática de salud con herramientas propias, especialmente en situaciones de crisis.

Cambiar tales actitudes requiere de un esfuerzo a largo plazo para modificar valores culturales de la comunidad y de un esfuerzo paralelo para modificar y mejorar la forma de abordaje de los trabajadores de la salud, en particular los de atención primaria, quienes se encuentran en la puerta de entrada al sistema de salud.

Finalmente, a nivel personal es muy importante recalcar esto: En un mundo globalizado y en sociedades altamente exigentes y llenas de factores estresantes en todos los niveles socioeconómicos, trabajar por una mejor salud mental es de vital importancia. Por lo mismo, la prevención de trastornos mentales y el suicidio nace de nuestra propia preocupación y de la toma de conciencia frente a un tema que atañe y convoca a cada uno de nosotros.

Declaración Comisión Nacional de Lactancia Materna 2013: “Apoyo a las madres que amamantan cercano, continuo y oportuno!”

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Por Dra. Heather Strain Henkes, Presidenta CONALMA*

Las Comisión Nacional de Lactancia Materna, CONALMA, en el contexto de la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2013, cuyo lema es “Apoyo a las madres que amamantan ¡cercano, continuo y oportuno!” Quiere manifestar que:

Destacamos los esfuerzos y avances de las iniciativas tanto públicas como privadas impulsadas en nuestro país en torno a la promoción de la Lactancia, practica clave para facilitar un desarrollo infantil integral, la sana vinculación madre e hijo y como factor protector de salud física y mental de toda la familia.

Agradecemos a todas y todos los que con su apoyo, dedicación y compromiso oportuno han contribuido a hacer de la práctica de la lactancia materna una experiencia cercana y exitosa en Chile.

Insistimos en particular en la voluntad de mantener la promoción de Lactancia como una estrategia prioritaria de salud pública, valoramos la existencia del postnatal parental como un promotor de lactancia exclusiva hasta los 6 meses así como las estrategias amigas de la lactancia vinculadas a los establecimientos de salud y de educación inicial. Todas estas acciones deben consolidarse y mantenerse en el tiempo.

Por su parte, reconocemos los avances materializados en la Ley 20606 sobre composición nutricional de los alimentos y su publicidad en cuanto a relevar los beneficios de la leche materna en relación a sucedáneos en el etiquetado nutricional y en su publicidad.

Reiteramos que sigue pendiente y es un compromiso del país, la prohibición de toda publicidad de fórmulas infantiles que compitan con la lactancia materna, como lo establece el código OMS sobre la materia.

Así mismo, vemos como desafío pendiente la formación de pre y postgrado de los diversos profesionales y técnicos vinculados al trabajo con familias de lactantes en torno a estas temáticas. CONALMA reitera la máxima importancia de promover la lactancia a libre demanda y a término desde el momento del nacimiento y la necesidad de brindar apoyo oportuno, especializado y no intrusivo a las madres que presentan dificultades durante la consolidación de la lactancia de sus hijos e hijas. Para ello se requiere de grupos profesionales y de pares que colaboren en la correcta y respetuosa consejería oportuna.

Es en este sentido que relevamos la necesidad de un mayor compromiso de todos los actores en hacer realidad la Declaración de Innocenti (Italia, 1990) y los “Diez Pasos para una Lactancia Materna Exitosa’”, especialmente en lo referido al paso N° 10 “Fomentar el establecimiento de grupos de apoyo a la lactancia materna y procurar que las madres se pongan en contacto con ellos a su salida del hospital o clínica” y desde el cual se enmarca el lema de la semana Mundial de la Lactancia 2013.

Los grupos de apoyo madre a madre deben ser incentivados, promovidos y apoyados a través de las diversas estrategias de acompañamiento a las familias. Creemos que es provechoso y estratégico encuadrar acciones de este tipo en el contexto del quehacer del Sistema de Protección Integral a la Infancia Chile Crece Contigo, marco legal y político que convoca a los actores gubernamentales de salud, educación y social para apoyar a las familias de niños y niñas en primera infancia, y que promueve el desarrollo infantil integral equitativo. En esta línea además debemos tener especial preocupación para promover y apoyar la práctica de la lactancia materna en niños y niñas con antecedentes de prematurez, familias de mayor vulnerabilidad y en caso de enfermedad.

CONALMA reitera que la lactancia es la óptima nutrición infantil de todo niño y niña, la cual debe ser promovida como exclusiva hasta al menos los seis meses de edad y complementada con otros alimentos hasta al menos los dos años, en lo posible a término, cuando madre e hijo así lo deseen y que para ello es fundamental que esta no sea regulada en tiempos ni horarios, facilitando el equilibrio y regulación natural a través de la libre demanda y la libre disposición.

Santiago, Julio de 2013

 

*CONALMA es una comisión técnica, multidisciplinaria e intersectorial (instituciones públicas y gubernamentales, universidades, colegios profesionales, ciudadanía) que trabaja bajo el alero del Ministerio de Salud.

Día Mundial de la Hepatitis

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Por EU Felipe Cortés Leddy (@FelipefromChile) Enfermero, bloggero y Community Manager en Salud.

El 28 de julio se conmemora el Día Mundial contra la Hepatitis, iniciativa de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y sus asociados cuyo objetivo principal es el de generar mayor cercanía en la sensibilización y comprensión de la hepatitis viral y las enfermedades que provoca.

El origen de este día fue fijado en honor al natalicio del Profesor Baruch Samuel Blumberg, galardonado con un Premio Nobel por ser el descubridor del virus de la hepatitis B.

Sobre la hepatitis.

La hepatitis es una inflamación del hígado causada generalmente por una infección viral, cuyos principales tipos están denominados con las letras A, B, C, D y E. Su mecanismo de transmisión va desde la ingesta de agua o alimentos contaminados – en el caso de la A y E – pasando por  productos sanguíneos contaminados, la transmisión de la madre al niño en el parto o el contacto sexual – en el caso de la B,C y D.

Pese a que a veces puede ser asintomática, la expresión aguda de la enfermedad se manifiesta en forma de ictericia (coloración amarillenta de la piel y los ojos), coluria (orina de aspecto oscuro), cansancio intenso, náuseas, vómitos y dolor abdominal.

El tratamiento de estos tipos de hepatitis incluyen desde medidas de reposo y dieta pobre en grasa, consumo de antivirales e interferón y, en casos más extremos, el trasplante de hígado en personas con cirrosis secundarias a infecciones prolongadas por virus de hepatitis B y C.

Todas estas formas de hepatitis tienen una alta tasa de morbimortalidad y la capacidad para causar brotes y epidemias si no se controlan a tiempo, representando un importante riesgo sanitario mundial. Cerca de 240 millones de personas padecen infección crónica con el virus de la hepatitis B, y unos 150 millones con el de la hepatitis C. Aproximadamente un millón de personas muere cada año por enfermedades relacionadas con la hepatitis viral, en la mayoría de los casos por cirrosis y cáncer del hígado (Fuente:OMS).

La mayor parte de las personas que padecen de infección crónica con el virus de la hepatitis B o C no saben que están infectadas con el virus. Por lo tanto corren el riesgo de desarrollar una enfermedad hepática crónica grave, y sin saberlo pueden transmitir el virus a otras personas.

 De la sensibilización a la acción.

El Día Mundial contra la Hepatitis constituye una oportunidad para centrar la atención dentro de un marco multidisciplinario, a través de medidas específicas tales como:

  • Fortalecimiento de las actividades de prevención, detección y control de la hepatitis viral y sus enfermedades asociadas.
  • Aumento de la cobertura de inmunización contra la hepatitis B e incorporación de la vacuna en los programas nacionales de inmunización;
  • Coordinación de una respuesta mundial contra la hepatitis.

Para este año 2013, el tema central de la campaña se titula: “Esto es la hepatitis… Conócela. Afróntala.”, haciendo hincapié en el hecho de que la hepatitis sigue siendo desconocida como amenaza sanitaria en gran parte del mundo.

El gran desafío que conlleva el abordaje integral en el manejo de la hepatitis radica, entre otras, en que ésta se ha convertido en una “epidemia silente”: La mayor parte de las personas no desarrollan ningún síntoma cuando contraen la infección, y suelen no tenerlos durante décadas, hasta que desarrollan una enfermedad hepática crónica. Por otro lado, los costos sanitarios asociados a su tratamiento, especialmente en el caso del cáncer hepático e insuficiencia hepática derivada de la cirrosis, son sumamente elevadas.

Por lo mismo, la optimización de los mecanismos de prevención y control de la hepatitis es fundamental desde el nivel primario de atención, mediante estrategias educativas a la población en temas de transmisión de los distintos tipos de hepatitis y cuidados a tomar en su vida cotidiana y en caso de viajes al extranjero. El llamado a conocer y afrontar esta enfermedad con responsabilidad es tarea no solo de los agentes de salud, sino de todos y cada uno de nosotros, todos los días.

DIA MUNDIAL DE LOS REFUGIADOS: Todo puede cambiar en un minuto.

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Por EU Felipe Cortés Leddy (@FelipefromChile) Enfermero, bloggero y Community Manager en Salud.

Un entorno pacífico, saludable y próspero es aquel en el cual las personas pueden sentirse seguras y plenas en sus hogares junto a sus familias y comunidades, viviendo cómodas en su propio país y conformando parte integral de su cultura y desarrollo.

En ocasiones, ya sea por razones económicas u otros motivos personales, hay quienes deciden, de forma programada, abandonar sus hogares para comenzar una nueva vida en un nuevo lugar. Pero cuando  desastres naturales, conflictos bélicos o disturbios civiles afectan una comunidad o país, hay quienes se ven obligados a desplazarse o emigrar para proteger su vida y no ser víctimas de afecciones físicas o psicológicas.

Esta es la realidad que actualmente está presente en buena parte del planeta. Se estima que en la actualidad existen 11,4 millones de refugiados en el mundo, concentrándose su gran mayoría en el continente africano. En el contexto de un panorama desolador y con el objetivo de suministrar apoyo, contención y protección física, mental y social a este grupo de personas, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó, en diciembre del año 2000, el Día Mundial de los Refugiados.

Cada 20 de junio se celebra esta jornada como una instancia de reflexión global y de motivar a la participación en la defensa de los derechos de los hombres, mujeres y niños que se han visto obligados a huir de sus hogares y cuya salud e integridad se han visto enormemente afectadas.

Gracias al compromiso de las Naciones Unidas frente al tema, millones de personas han recibido el debido apoyo en terreno, permitiendo solventar desde las necesidades más básicas, como alimentos, agua y saneamiento, hasta las más elevadas, como refuerzo de la estima y protección social. Todo esto mientras que el retorno a su lugar de origen sea posible.

Este año 2013, la agencia de las Naciones Unidas para los refugiados, ACNUR, lanza la campaña 1 familia  para llamar la atención sobre los devastadores efectos de la guerra en las familias. Con el recordatorio de que la vida, en cualquier parte del planeta, puede cambiar en un minuto, la campaña enfatiza que detrás de frías estadísticas sobre las víctimas, hay madres, padres, hijos e hijas en situación de extrema fragilidad y necesidad.

En un contexto de comunidad global, cada uno de nosotros puede pasar a la acción de manera sencilla y concreta. Para ello, se encuentra el website del  Día Mundial del Refugiado 2013 www.acnur.org/1familia, en el cual todos podemos hacernos parte, junto a líderes mundiales y figuras de renombre, en torno a esta noble causa. Ya sea difundiendo a través de las redes sociales o realizando una donación directa, estamos haciendo una enorme diferencia y apoyando a quienes lo necesitan en este momento. El momento es ahora.

¿Por qué era necesario una Ley de Rotulado y Publicidad de Alimentos en Chile?

Nutrition Information

Por Cecilia Castillo @dracecicastillo  L., MD, MPH, PhD© Centro de Estudios para el Consumo Chile

Desde el año 2004 en que la Estrategia Mundial sobre Régimen Alimentario, Actividad Física y Salud (WHA57.17, 2004) estableció recomendaciones para la dieta de las poblaciones y las personas con el objetivo de lograr un equilibrio energético y un peso normal, numerosos países de la Región, entre ellos Chile, han comenzado a desarrollar diversas estrategias que permitan cumplirlas(1).

Las recomendaciones contenidas en dicho documento tales como “limitar la ingesta energética procedente de las grasas, sustituir las grasas saturadas por grasas insaturadas y tratar de eliminar los ácidos grasos trans; aumentar el consumo de frutas y hortalizas, así como de legumbres, cereales integrales y frutos secos; limitar la ingesta de azúcares libres; limitar la ingesta de sal (sodio) de toda procedencia y consumir sal yodada”, han permitido el desarrollo de numerosas políticas nacionales que favorezcan los cambios: etiquetado nutricional de los alimentos, quioscos con alimentos saludables en las escuelas y educación nutricional, entre otras.

Sin embargo, el impacto de estas actividades ha sido limitada por numerosos factores: nuestra tradicional forma de educación nutricional no puede competir con las grandes y novedosas campañas de mercadeo de las grandes empresas que elaboran alimentos ultraprocesados altos en azúcar, sal y grasas saturadas. Estos se encuentran siempre disponibles, en diferentes formatos, con envases con atractivos colores, asociados a regalos e incentivos para niños y son cuidadosamente elaborados con un intenso sabor, dado por el azúcar, sal y grasa, que compite en palatibilidad de los alimentos naturales y nuestra comida tradicional. Estos alimentos de bajo costo, elaborados en base almidones refinados han perdido la riqueza nutricional del grano natural, tienen un bajo porcentaje de humedad y de fibra dietética, que sumado a su alto aporte de azúcar, grasas y sal, y aún cuando muchas veces venden en porciones pequeñas, tienen una alta densidad energética (kcal/g)(2).

El crecimiento económico de Chile ha sido reconocido internacionalmente como exitoso, sin embargo, detrás de ese éxito promedio se oculta una enorme desigualdad que ha determinado una enorme brecha económica y social entre la población de mayores y menores ingresos. La desigualdad en el acceso a la salud y la educación es evidente si se analiza por quintiles de ingreso. No es lo mismo una mujer de escasos recursos que debe ir a trabajar diariamente, que una de los sectores más aventajados, aquella que gasta tres horas diarias en llegar al trabajo, que debe criar sus hijos en un barrio inseguro, con una vivienda pequeña, sin espacios seguros para la recreación y el deporte y con una limitada resolución de sus problemas de salud(3,4). Estas grandes diferencias sociales se trasladan también a la epidemiología y a los patrones de alimentación(5). Se observa una disminución del consumo de frutas, verduras y leguminosas, un reemplazo de la comida tradicional por comida rápida y alimentos envasados ultraprocesados y un aumento en la prevalencia de obesidad y enfermedades crónicas asociadas, tales como diabetes, hipertensión, dislipidemias, siendo los niños y mujeres de menores ingresos, los grupos con las más alta prevalencia de obesidad (6).

Algunos cuerpos normativos internacionales han establecido que los Estados tienen la  obligación de proteger el derecho humano a la salud tal como lo establece el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales en su Comentario General 14, que declara la obligación de que “los Estados adopten medidas para impedir que terceros interfieran” en el efectivo goce del derecho a la salud, especificando que las violaciones de esta obligación incluyen “la no protección de los consumidores […] contra las prácticas perjudiciales para la salud, como ocurre en el caso de algunos […] fabricantes de alimentos” (Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Observación general 14, El derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud (artículo 12 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales), (22º período de sesiones, 2000), U.N. Doc. E/C.12/2000/4 (2000))(7).

Para enfrentar estos desiguales determinantes en salud, numerosos países de Latinoamérica han comenzado a impulsar el desarrollo de leyes de alimentación cuyo objetivo es poder identificar alimentos saludables y diferenciarlos de otros altos en calorías, grasa saturada, sal y azúcar, que faciliten la elección por parte de la población, la educación nutricional, las escuelas saludables y sea además un incentivo para que la empresa de alimentos mejores la calidad de sus alimentos.

En Chile, en el año 2007, un grupo de Legisladores inició la tramitación de la actual Ley de Rotulado y Publicidad de los Alimentos (Ley 20.606) que debe entrar en vigencia el 6 de julio del presente año. No han sido años fáciles para la Ley que perdió en su tramitación artículos importante como la prohibición de la publicidad de las fórmulas infantiles. Sus principales objetivos son identificar alimentos altos en calorías, azúcar, sodio y grasas saturadas, los cuales deberán llevar en el envase una señalética que los identifique. Estos no podrán ser vendidos al interior de los colegios, publicitados y promocionados para niños, así como tampoco, podrán utilizar ganchos comerciales que utilicen la ingenuidad de los niños para aumentar su consumo. La Ley ya está vigente, sin embargo, su aplicación depende de la elaboración de un reglamento por parte del Ministerio de Salud(8).

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Si el Reglamento de la Ley de Rotulado y Publicidad de alimentos no identifica en forma adecuada que alimentos son altos en calorías, azúcar, sal y grasa saturadas, la ley no aplicará bien, los consumidores no podrán seleccionar alimentos en forma adecuada, las madres no podrán elegir las mejores colaciones para sus hijos, las escuelas seguirán vendiendo alimentos no saludables, las empresas podrán seguir haciendo publicidad de los alimentos no saludables, las promociones de alimentos con ganchos comerciales seguirán existiendo, entonces al final, después de siete años la Ley habrá muerto.

Referencias
1. Asamblea Mundial de la Salud. WHA57.17 Estrategia mundial sobre régimen alimentario, actividad física y salud. 2004
2. Monteiro CA, Levy RB, Claro RM, Castro IR, Cannon G. A new classification of foods based on the extent and purpose of their processing. Cad Saude Publica. 2010;26 (11): 2039-49.
3. Gobierno de Chile. Ministerio de Desarrollo Social. Encuesta Nacional de Caracterización Económica. CASEN Disponible en http://www.ministeriodesarrollosocial.gob.cl/casen/Estadisticas/ingresos.html [Consultado 6 de junio de 2013]
4. Gobierno de Chile. Ministerio de Desarrollo Social. Encuesta Nacional de Caracterización Económica. CASEN Disponible en http://www.ministeriodesarrollosocial.gob.cl/casen/Estadisticas/salud.html [Consultado el 6 de junio de 2013].
5.Crovetto M, Uauy R. [Changes in processed food expenditure in the population of Metropolitan Santiago in the last twenty years]. Rev Med Chil. 2012;140(3):305-12.
6. Gobierno de Chile. Ministerio de Salud. Encuesta Nacional de Alimentación 2009-2010 Accesada 7 de junio de 2013 Disponible en http://www.redsalud.gov.cl/portal/url/item/99bbf09a908d3eb8e04001011f014b49.pdf.
7. Aplicación del Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Observación general 14, El derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud (artículo 12 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales), (22º período de sesiones, 2000), U.N. Doc. E/C.12/2000/4 (2000). Disponible en http://www1.umn.edu/humanrts/gencomm/epcomm14s.htm [Consultado el 6 de junio de 2013].
8. República de Chile. Biblioteca del Congreso Nacional. Historia de la Ley 20.606. Disponible en http://www.bcn.cl/histley/historias-de-la-ley-ordenadas-por-numero Consultada [6 de junio de 2013].

Discurso Conmemoración de 70 años de la Escuela de Salud Pública

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Por Oscar Arteaga, director de la Escuela de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

Quiero iniciar estas palabras dando a todos y todas ustedes una muy cordial bienvenida a estas aulas de la Facultad de Medicina, de nuestra Universidad de Chile. Como esta universidad, que no solo es nacional sino que también es pública, es decir de todos los chilenos, puedo entonces decirles a todos y todas ustedes: A su casa no más llegan.

A mis colegas de la salud pública, compañeros en el entusiasmo y pasión por la salud de la población, estimados amigos y amigas de la vida, quiero darles una adicional y muy cálida acogida a esta, la Escuela de Salud Pública, que es nuestra y de todos ustedes, que es la gran casa de la Salud Pública de Chile.

Quiero agradecerles por acompañarnos en este acto de conmemoración del aniversario número 70 de esta Escuela tan querida por todos nosotros, esta Escuela de quienes hemos hecho una opción para ser parte de ella y también de todos ustedes que hoy nos acompañan; esta Escuela tan querida y respetada por muchas otras personas, dentro y fuera de Chile, que se han vinculado en algún momento a las innumerables actividades que la Escuela ha desarrollado a lo largo de su historia.

Lo que estamos haciendo en este acto corresponde a un rito, es decir un proceso a través del cual los actos que realizamos buscan transmitir un significado especial. La realización de los ritos, en este sentido, previene que el valor que transmite el ritual se pierda en el tiempo, en una dinámica que al combatir el olvido preserva la memoria. Lo que hoy hacemos es un acto de reencuentro con nuestra propia historia, un reencuentro respetuoso, a la vez que cariñoso, lleno de afectos, que busca traer al presente todo el valor de la historia de nuestra Escuela de Salud Pública, única manera de poder construir nuestro futuro.

Hace 70 años, en el contexto de un acuerdo entre la Universidad de Chile, el Servicio Nacional de Salubridad, la Fundación Rockefeller y el Instituto Bacteriológico de Chile, un día 1 de junio de 1943 nació la Escuela de Salubridad, dependiente de lo que en ese entonces era la Facultad de Biología y Ciencias Médicas. En 1968, al calor de la reforma universitaria, cambia su nombre al de Departamento de Medicina Preventiva y Social de la Facultad de Medicina y, finalmente, en 1981 adquiere su actual denominación como Escuela de Salud Pública.

La misión que desde su fundación tuvo la Escuela fue “Mejorar la Salud Pública contribuyendo a la correcta estimación de los problemas y enseñando la manera de abordarlos con mayor eficacia”, para lo cual se proponía “mejorar la salubridad del país, mediante la formación especializada de los funcionarios que pertenezcan o vayan a ingresar al Servicio Nacional de Salubridad o a otros organismos de la salud pública”, así como “estudiar los problemas nacionales que dicen relación con la prevención de enfermedades y fomento de la salud”.

Es desde esta misión que quiero compartir con ustedes algunas reflexiones con ocasión de este aniversario tan especial.

El contexto sanitario en el tiempo de creación de la Escuela se caracterizaba por una mortalidad general que alcanzaba los 21,3 fallecidos por cada 1000 habitantes en 1940; de cada 1000 niños que nacían ese año, 191 fallecían antes de cumplir el primer año de vida; la esperanza de vida para el periodo 1939-1942 era de 40,6 años para los hombres y 43,1 años para las mujeres; el perfil epidemiológico tenía un predominio sin contrapesos de los problemas infectocontagiosos.

En términos de la respuesta social organizada de la sociedad chilena y expresada en su sistema de salud, se había aprobado en 1924 la ley del seguro social que permitió establecer un sistema de atención de salud para obreros (es decir, trabajadores manuales para que nos entiendan las generaciones más jóvenes). Si bien en 1938 se había aprobado la ley de medicina preventiva, que buscaba entregar beneficios de medicina preventiva a toda la población, en 1942 se había autorizado la creación del Servicio Médico Nacional de Empleados (SERMENA), para que esta institución administrara los beneficios de dicha ley para los empleados, es decir los trabajadores de cuello blanco. Dicho de otro modo, nuestro arreglo de sistema de salud estaba segmentado, segregando de acuerdo al tipo de ocupación de los trabajadores.

Setenta años más tarde, el panorama sanitario se ha modificado de manera sustantiva. La mortalidad general se ha reducido a 5,4 por cada 1000 habitantes; menos de 8 niños (7,8) de cada 1000 que nacen fallecen antes de cumplir el primer año de vida; la esperanza de vida para el periodo 2010-2015 ha aumentado a 76,1 años para los hombres y 82,2 años para las mujeres. El perfil epidemiológico hoy nos muestra un predominio de las enfermedades crónicas. Solo las enfermedades cardiovasculares, tumores, diabetes y enfermedades pulmonares crónicas representan más de la mitad de las muertes que ocurren cada año en Chile. Las enfermedades no transmisibles representan el 84% de los años de vida saludable que se pierden en el país.

Sabemos que los promedios esconden desigualdades. Si consideramos la mortalidad infantil por ejemplo, después de estos 70 años, comunas como Purén con 28 por mil nacidos vivos, Perquenco con 34,5 por mil nacidos vivos, Sagrada Familia con 22,5 por mil nacidos vivos, tienen aún tasas de mortalidad infantil equivalentes a las que en promedio Chile tenía en la década de los años 80s. Siendo Chile el país con mejor esperanza de vida de América Latina, comunas como Guaitecas o Palena en el sur o Camiña en el norte, tienen cifras equivalentes a las que el país tenía como promedio en los años 70s.

Sabemos también que las enfermedades crónicas, al igual que antes hacían las enfermedades transmisibles, golpean con mayor fuerza a los sectores más pobres, los mismos grupos más vulnerables de siempre. Al comparar a la población que tiene menos de 8 años de escolaridad con aquellos que tienen más de 12 años, la hipertensión tiene una prevalencia que es 3 veces más alta entre quienes tienen menor escolaridad; para la diabetes mellitus esta diferencia es de 3,3 veces y para discapacidad es de 4,5 veces.

Setenta años después de la creación de la Escuela de Salud Pública, más allá de reconocer la tremenda contribución que hizo la creación del Servicio Nacional de Salud (SNS) y el rol que nuestra Escuela de Salud Pública jugó en su desarrollo, que en palabras de Roemer, uno de los más destacados estudiosos de los sistemas de salud, fue un modelo de sistema de salud integrado para países en vías de desarrollo, constatamos que hoy la manera en que nuestra sociedad ha organizado la respuesta social a los problemas de salud se expresa en un sistema que sigue siendo segmentado, un sistema que no segrega ya por tipo de ocupación entre obreros y empleados, sino que por nivel de ingreso de las personas.

El buen desempeño que Chile ha tenido en su desarrollo económico ha posibilitado que haya ingresado a la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OCDE), el club de los países más ricos y desarrollados del mundo. Sin embargo, esto también implica que nuestro país ya no se compare con el estándar de los países de América Latina, sino que con el estándar más exigente de los países de la OCDE. En esta comparación, el tema de las desigualdades ha ido emergiendo con fuerza, tanto que se ha transformado en un contenido obligado de las distintas opciones políticas que se ofrecen al país en un año electoral como el presente.

Si como sociedad no entendemos que para enfrentar los problemas de salud que hoy tenemos requerimos el esfuerzo de todos los actores, simplemente no tendremos éxito. En 2006, bajo la presidencia de Finlandia, la Unión Europea adoptó el lema de Salud en todas las políticas. Al tomar esta decisión, lo que se hizo fue reconocer que la salud es influenciada en gran medida por los estilos de vida y el ambiente, es decir como las personas viven, trabajan, se movilizan, como usan su tiempo libre, como comen y como beben. Este es el enfoque que debemos adoptar en Chile, con un activo rol del Estado, si queremos construir un país más sano, donde la gente viva más y con mejor calidad de vida.

En relación con nuestro sistema de salud, creemos que hoy existen las condiciones para generar un acuerdo social y político amplio. Creemos que se ha ido creando conciencia transversal respecto a que el sistema de salud tal como hoy existe en Chile, separado en dos seguros, Isapre y Fonasa, no puede sostenerse por más tiempo. Nosotros estamosconvencidos de que debemos avanzar hacia un verdadero seguro social, basado en los principios de la solidaridad.

Lo que hace un genuino arreglo de seguridad social es distribuir los riesgos individuales en el conjunto de la sociedad y, por lo mismo, se sustenta en la obligatoriedad de todos los integrantes de la sociedad a contribuir al financiamiento del sistema en función de sus capacidades. Al hacer esto, el arreglo de seguridad social despliega su característica más definitoria: desliga el riesgo individual de la capacidad de contribución individual. De este modo, y tal como recomienda la Organización Mundial de la Salud, el sistema se financia de acuerdo a las capacidades de contribución de cada persona y se usa en función de las necesidades de cada persona, plasmando así el valor de la solidaridad que se expresa en que los sanos financian a los enfermos, los ricos financian a los pobres y los jóvenes financian a los viejos.

Hace casi 70 años, el Dr. Hernán Romero, primer director de la Escuela de Salubridad, en un ensayo publicado en 1944 en la revista Previsión Social, en el que explicaba las razones por las cuales la Escuela que se fundaba en ese entonces se llamaba Escuela de Salubridad, concluía indicando que Chile estaba “colocado en una disyuntiva que muchos ven, pero que pocos quieren reconocer: o vuelve al sistema liberal, lo que parece absurdo e imposible, o endereza rumbos, de manera decidida, hacia una medicina realmente social”.

La Escuela de Salud Pública a lo largo de su historia no es sino las personas que la han conformado. Esta Escuela de hoy somos las personas que hemos hecho una opción para estar aquí. Y estamos aquí porque queremos contribuir, desde la Universidad de Chile, al desarrollo de nuestro país. Estamos aquí porque nuestra vocación es por la salud pública y entendemos la salud como un derecho ciudadano en un camino para el logro de una mayor equidad social.

Por lo mismo, cuando hoy en Chile enfrentamos un dilema que no es esencialmente distinto al que nos planteara Hernán Romero, no podemos sino renovar la vocación inicial con que se fundó la Escuela de Salud Pública. Volvemos, entonces, a reivindicar el rol de nuestra Escuela en “Mejorar la Salud Pública contribuyendo a la correcta estimación de los problemas y enseñando la manera de abordarlos con mayor eficacia” así como “estudiar los problemas nacionales que dicen relación con la prevención de enfermedades y fomento de la salud”.

Enfrentados a los dilemas de hoy y ubicados desde la perspectiva poblacional que caracteriza a la disciplina de la salud pública, expresamos que la reducción de las desigualdades de ingresos es no solo necesaria, sino que urgente, pues el ingreso explica por sí solo desigualdades sociales en salud. Como la educación es también un determinante estructural de la salud, adscribimos a una concepción dela educación como un bien público y, por lo mismo, de acceso gratuito para todos y en todos los niveles, financiada por toda la sociedad como se hace con cualquier bien público. Como la actividad laboral también determina el nivel de salud de las personas, abogamos por condiciones laborales justas y saludables. A través de la formación de recursos humanos, de la investigación y de una activa relación con el medio, especialmente en la contribución al diseño e implementación de políticas públicas en salud, lo que queremos es contribuir a la construcción de una sociedad que sea socialmente más integrada, más justa y más cohesionada, más saludable en definitiva.

Muchos de quienes constituimos la actual generación de la Escuela de Salud Pública no tuvimos el privilegio de conocer a nuestros padres fundadores. Sin embargo, la presencia subyacente de todos ellos se nos ha desplegado en numerosas circunstancias a lo largo del proceso de construcción de nuestras propias historias en la salud pública. Quienes hoy conformamos la Escuela de Salud de Salud Pública nos sentimos orgullosos herederos de ese pasado que nos honra y que es la sólida base para construir nuestro futuro.

Es, a través del simbolismo de este ritual conmemoratorio, que queremos sacar a la luz la presencia de toda esta tradición de generaciones de especialistas en salud pública con toda su luminosidad, de modo que siga alumbrando el camino de las nuevas generaciones, de manera que nos siga ayudando a mejorar las contribuciones que como Escuela, la Escuela de Salud Pública de Chile, hacemos a la construcción del futuro que queremos para nuestro país.

Muchas gracias